Lo que realmente impulsa el auge de las inversiones chinas en el extranjero

28 de Junio de 2016 Actualizado: 28 de Junio de 2016

Durante los últimos 20 años, la inversión ha sido una de las principales estrategias económicas de China. La inversión china en el extranjero ha crecido muy rápido en los últimos años, llegando a US $ 123.12 mil millones en 2015. A mediados de abril de 2016, otros 110 mil millones de dólares han ido al extranjero. Sin embargo para los inversores extranjeros China ya no es un destino atractivo, y para los chinos, la inversión en el extranjero es más para buscar un refugio seguro que de buscar altos rendimientos.

La verdadera razón detrás de la salida de capitales chinos es evadir o minimizar las pérdidas sustanciales en la recesión económica china.

La inversión extranjera está saliendo de China

Desde el año 2009 la gran mayoría de inversores extranjeros en China han estado reduciendo, cerrando o dejando de invertir. Solo en la ciudad manufacturera de Dongguan, 72.000 empresas cerraron entre el 2008 y el 2012. En 2014, al menos 4.000 negocios más cerraron y en octubre de 2015, más de 2.000 empresas de fondos taiwaneses salieron de Dongguan, dejando a cinco millones de trabajadores sin empleo.

La inversión extranjera se retiró de diferentes maneras, pero sólo por una razón: las fábricas en China ya no son rentables. Hace un tiempo, las cámaras de comercio de Estados Unidos y la Unión Europea en China emitieron un informe quejándose por el deterioro en el ambiente de inversión en China. Una de las quejas por EE.UU. fue que China estableció “umbrales” para limitar a las compañías estadounidenses en dicho país. Estos umbrales incluyen el lanzamiento por parte del gobierno chino de una serie de investigaciones sobre las empresas extranjeras y la emisión de la Ley de Seguridad del Estado para limitar el uso de tecnologías extranjeras, lo cual daña seriamente la confianza de las empresas extranjeras. En ambos informes se cita una larga información que ilustra estos puntos.

Además, cinco prestigiosas empresas globales de fabricación anunciaron planes para dejar de invertir o para salir de China en los dos últimos días de mayo: Chicheng Communication, la procesadora de cubiertas metálicas para teléfonos móvil más grande del mundo; Dongguan Xinda, el fabricante de la mascota olímpica de Londres; Triumph International, una empresa alemana muy conocida en Yancheng, provincia de Jiangsu; y una filial de Philips Lighting en Shenzhen.

La inversión china en el extranjero

La mayoría de la inversión china en el exterior es hecha por empresas estatales. Aunque, de acuerdo con algunas versiones, el 90 por ciento de estas inversiones han dado como resultado pérdidas, es la estrategia del régimen para resolver la alta dependencia de China sobre los recursos externos.

El capital privado de China también ha estado buscando proyectos de desarrollo y altas ganancias en otros países. En 2011, las empresas privadas representaban sólo el 11 por ciento de la inversión china en el exterior. Pero en 2015 se había elevado a 41,2 por ciento. Sin embargo, al echar un vistazo a los proyectos y a los países donde se ha hecho la inversión, se hace evidente que el propósito principal del capital chino privado que va al extranjero es por la cobertura contra riesgos en lugar de la inversión industrial.

Según un informe del Mercado de Inversión Extranjera de China, en la revisión del 2015, la inversión en el extranjero china en el sector inmobiliario creció desde un 41,5 por ciento en 2015, a un récord de $ 21.37 mil millones de dólares. Malasia absorbió la mayor parte del capital de inversión de desarrollo en tierra de China, con cerca de $ 2.52 mil millones de dólares, seguido por Hong Kong, Estados Unidos, Australia y Singapur.

En abril de este año, El Grupo Rhodium y el Comité Nacional de Relaciones EE.UU-China emitieron conjuntamente el informe actualizado The New Neighbors 2016. El informe señala que a partir de finales de 2015, el número de empresas con fondos chinos en los Estados Unidos llegó a más de 1.900, extendiéndose por 362 de los 435 distritos del congreso y empleando directamente a unas 90.000 empleados estadounidenses de tiempo completo. Las áreas principales para la inversión son bienes raíces, finanzas, la tecnología, el cine, el entretenimiento y la energía.

El informe no menciona que hay un gran número de inversiones realizadas en relación con el programa de inversionistas EB-5 para Inmigrantes. Por ejemplo, se iniciaron proyectos como el Observation Wheel en Nueva York en el 2014, con una financiación total de 380 millones de dólares, invertidos por cientos de chinos.

EE.UU. atrae a la mayor cantidad de capital chino, con una gran cantidad de éste fluyendo a través del Programa de Inversionista EB-5 para Inmigrantes. Para el final del tercer trimestre de 2015, el USCIS aprobó 6.498 aplicaciones EB-5 y la gran mayoría eran inversores chinos.

Podemos concluir que el verdadero propósito por la salida de capitales chinos es la cobertura contra riesgos. Si cree que los puntos anteriores no son lo suficientemente fuertes, le damos otra noticia recién publicada: Las importaciones chinas de Hong Kong en mayo aumentaron 242 por ciento de año en año. Los que están al tanto de las actividades de lavado de dinero de China saben que este negocio de importación y exportación es ficticio y es con el fin de mover activos en el extranjero.

La transferencia hacia el exterior de los activos conduce a pérdidas en el mercado de divisas y el mercado de divisas puede convertirse en un gran problema para la economía china. Se plantea la pregunta de si el gobierno chino en realidad fomenta la inversión en el extranjero.

El gobierno chino definitivamente no quiere este tipo de salidas de capital privado a gran escala. Los que toman las decisiones en el sector financiero entienden que la rápida pérdida de las reservas de divisas dará lugar a riesgos en los principales mercados, tales como en las acciones, bonos, bienes raíces, consorcios, fondos de capital privado, etc., y también aumentan los riesgos para el sector financiero de China.

Pero hay varias razones por las que el gobierno chino no puede poner restricciones a las salidas de capital. En primer lugar, Beijing sigue haciendo esfuerzos para atraer la inversión extranjera. Por lo tanto, no puede prohibir la salida de dinero. En segundo lugar, los que tienen grandes cantidades de dinero para transferir son personas del Partido Comunista y sus familiares. Por lo tanto, las autoridades sólo pueden imponer restricciones en otras áreas, tales como la planificación para recoger impuestos sobre las transacciones financieras con el fin de estabilizar la volatilidad del mercado de capitales y prevenir los riesgos financieros.

En resumen, en lugar de alimentar a la economía china, al dinero de inversión chino que inunda el mundo, no le está yendo tan bien como lo que se pregona por los medios de comunicación occidentales. Hay amargura y frustración acumulándose detrás de la estrategia de Beijing.

He Qinglian es una prominente escritora y economista china. Actualmente, con sede en los Estados Unidos, escribió “Las trampas de China”, el cual se refiere a la corrupción en la reforma económica de China en la década de 1990, y “La niebla de censura: control de los medios de comunicación en China“, el cual trata sobre la manipulación y la restricción de la prensa. Ella escribe regularmente sobre temas sociales y económicos contemporáneos de China.

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