Madre depresiva compra a su hijo una Cajita Feliz antes de atarlo y obligarlo a un suicidio

Por Anastasia Gubin - La Gran Época
26 de Junio de 2019 Actualizado: 27 de Junio de 2019

La trabajadora social británica Emma Sillett de 41 años y su hijo Jenson Spellman de cinco años fueron descubiertos ahogados en un embalse en noviembre pasado. La investigación concluyó esta semana que la mujer estaba tan enferma de depresión desde su propia infancia y que terminó con ambas vidas.

No pudo soportar suicidarse y dejar a su hijo.

Ese día Emma invitó a Jenson a un Mcdonald a comer un Happy Meal y luego lo llevó al embalse, lo ató, puso piedras en su mochila y lo obligó a ahogarse con ella.

Las cámaras de seguridad revelaron que el día de la muerte ambos salieron a las 8:45 de la mañana y entre las 12:30 y 13:30 se los vio almorzando, informó la BBC.

La corte del forense de Chesterfield confirmó ayer el suicidio, y dijo que el cuerpo del pequeño Jenson fue encontrado en el fondo de la laguna frente a su mamá ya que había sido “atado a ella por su muñeca”, informó The Sun, el 25 de junio.

La trabajadora social dejó una nota sobre su suicidio en el auto, explicando que estaba atando a su hijo porque no podía soportar la idea de que él “se alejara”.

Durante la audiencia del tribunal se supo que Emma había luchado durante años con la depresión y que había sufrido tres abortos espontáneos entre 2015 y 2017, además de la muerte de su hermano. Nadie pudo ayudarla.

Un oficial de policía dijo a Birmingham Mail, que la ruptura en curso de su relación con el padre del niño parecía ser en el último tiempo “el principal problema en su vida”, lo que había provocado la tragedia.

Cuando el marido dio aviso de la desaparición de ambos el 20 de noviembre de 2018, encontraron su automóvil al costado del embalse de Valehouse, en el distrito de Derbyshire Peak. Un peluche y una antorcha de Jenson estaban en el borde del agua, pero la búsqueda se suspendió por la oscuridad, informó The Sun.

Sus cuerpos sin vida fueron hallados dos días más tarde por un equipo especializado para búsquedas bajo el agua. Ni la madre ni el niño tenían lesiones en sus cuerpos ni rastros de consumos de drogas particulares.

La agente de policía Rebecca Fearon dijo ante el tribunal que Emma “tenía una mochila en la espalda que contenía rocas”, según el informe.

Además relató que los oficiales encontraron un teléfono celular adentro, junto con los restos del Happy Meal, un bolso y una cartera.

El padre dijo que su esposa había hablado hacía poco de “terminar con todo”, pero nunca pensó que lastimaría a su hijo, añade el reporte de The Sun.

La mujer dejó cartas a la familia en el automóvil donde habla del suicidio. Al parecer estaba cegada pensando que lo estaba haciendo”sin causar dolor o angustia”.

“Está claro que Emma luchó con la vida y todas las pruebas apuntan a que la depresión es un problema recurrente a largo plazo. No había nada fuera de lo común que pudiera verse como un desencadenante”, dijo la detective Fearon, según Birmingman Mail. “La ruptura de su relación parece haber sido el problema más importante en su vida”.

La carta de Emma dice que quedó “traumatizada” por su propia infancia y que pese a que había buscado ayuda, en realidad “Nada la había ayudado”.

Según The Sun ella tambien escribió que “no podía soportar la idea de que Jenson viviera sin ella. Hablaba de no querer hacerle pasar una vida de dolor y ser intimidado y aislado”.

“Quería atarlo porque no quería que él se alejara de ella”. Creía que así podría “salvarlo de este mundo”.

La enferma mujer realizó su dramático acto con un mensaje a la familia: “lo siento”.

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