Solemne desfile de Falun Dafa en Washington entrega un mensaje de esperanza

Por Charlotte Cuthbertson - La Gran Época
21 de Junio de 2018 Actualizado: 24 de Agosto de 2018

WASHINGTON, Estados Unidos – Cansin Goldring viajó 16.000 kilómetros (10.000 millas) desde Melbourne-Australia, para unirse a un desfile en Washington el 20 de junio. Es una peregrinación anual que le complace realizar en sus vacaciones.

Goldring, un nativo de Turquía, comenzó a aprender la práctica espiritual Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, en 2001 después de mudarse a Australia.

“La meditación era desconocida para mí, pero sabía que había algo más en la vida”, dijo. “Vi a Falun Dafa como algo muy genuino y muy honesto”.

La afección cardíaca inoperable de Goldring, que le diagnosticaron cuando tenía 17 años, desapareció en menos de tres semanas después de leer el texto principal de la práctica, “Zhuan Falun”.

Cansin Goldring viajó desde Melbourne-Australia, para unirse a la marcha de Falun Dafa en Washington el 20 de junio de 2018. (Samira Bouaou / La Gran Época)

“Cada noche, siempre me levantaba y caminaba por las palpitaciones de mi corazón”, dijo. “Pero después de leer el libro, ¡fue la primera vez que dormí una noche completa! Y cuando me desperté pensé que había muerto porque era muy anormal”.

Desde que Goldring comenzó a practicar, ella también ha trabajado para difundir la realidad de la persecución en China.

El Partido Comunista Chino inicialmente apoyó a Falun Dafa, pero se hizo tan popular, que en 1999 el entonces cabecilla del partido Jiang Zemin se sintió amenazado y juró erradicarlo. Lanzó una campaña nacional para reunir masivamente a los practicantes y construyó centros de lavado de cerebro y campos de trabajo forzado para tratar de obligarlos a renunciar a sus creencias.

“Esto que yo puedo hacer con tanta libertad, los que están en China no pueden hacerlo. Esto hace que sea tan importante para mí estar en estas actividades”, dijo Goldring. “Nadie debería tener el derecho de impedir que alguien crea lo que quiere creer”.

El desfile, que los organizadores dijeron que tenía alrededor de 5000 personas, comenzó en el Capitolio, sede del Congreso en Washington, y se extendió a lo largo de la Avenida Pennsylvania, más allá de la Casa Blanca, para terminar en el Monumento a Washington.

Un nuevo mensaje

Este año, el desfile adquirió un significado especial, dijo Frank Lee, portavoz de la organizadora del evento, la Asociación de Falun Dafa de Washington, D.C.

Además de ser una plataforma para mostrar Falun Dafa y denunciar al régimen chino, este año la marcha denuncia al comunismo mismo.

Practicantes de Falun Gong marchan por la Avenida Pennsylvania el 20 de junio de 2018, en Washington. (Edward Dye / La Gran Época)

“Nos gustaría señalar que el comunismo realmente quiere destruir a la raza humana”, dijo Lee. “¿En qué sentido? Quiere básicamente que la gente no crea en Dios, quiere eliminar los valores morales y quiere que la gente abandone los valores morales tradicionales y cómo ser un humano decente”.

Las palabras de Lee están corroboradas por una declaración del “Manifiesto comunista” de Karl Marx y Friedrich Engels, que dice: “El comunismo elimina las verdades eternas, elimina toda religión y toda moral”.

Propagación del comunismo

Lee y otros practicantes de Falun Dafa que provienen de China saben bien cómo la ideología comunista puede destruir una cultura.

En sus declaraciones explican que ahora la ideología ha penetrado en todo el mundo, pero de una manera más invisible e insidiosa que la revolución violenta utilizada en China.

“Si miras el mundo occidental, el mundo libre, incluido Estados Unidos, la gente está creyendo cada vez menos, convirtiéndose en ateos que están abandonando sus valores tradicionales”, dijo Lee. “Es más invisible, y eso es lo que da miedo, porque se está implantando en las mentes de las personas y la gente está siendo condicionada”.

Practicantes de Falun Gong (Falun Dafa) hacen sus ejercicios de disciplina en el jardín oeste del Capitolio, sede del Congreso de Estados Unidos el 20 de junio de 2018. (Edward Dye / La Gran Época)

Lee comentó que la ‘corrección política’ es un excelente ejemplo de cómo el comunismo puede afianzarse. Dijo que cualquiera que haya vivido la Revolución Cultural en China (1966-1976) está muy familiarizado sobre cómo la corrección política puede dominar una sociedad.

“Realmente es una forma de controlar a las personas para que no piensen ni hablen de manera libre e independiente, un conjunto de pautas sobre qué decir y qué no decir”, relató.

Chris Cheng, un gerente de desarrollo de negocios en Minneapolis, se mudó a Estados Unidos desde China en 2001. El comentó que nota la influencia del comunismo en Estados Unidos.

“Los altos impuestos, altas prestaciones sociales, etcétera, a veces suenan bien, pero estas políticas en realidad no alientan a las personas a estudiar mucho y a trabajar arduamente para mejorar su vida”, dijo Cheng. “El comunismo hace que la gente piense que todos son iguales, pero el resultado es que la gente en los países comunistas finalmente pierden todo“.

Walter Reissmann, un psicoterapeuta de Alemania, dijo que cree que el núcleo del comunismo es destruir la religión.

“El comunismo está destruyendo la religión y la espiritualidad”, dijo. “Es intolerante, quieren ser la única religión en el mundo, según entiendo, y ese es un gran problema”.

Practicantes de Falun Gong llevan fotos de personas o familiares asesinados en China por no renunciar a su fe en un solemne desfile de 5000 practicantes de Falun Gong por la Avenida Pennsylvania, Washington el 20 de junio de 2018. (Edward Dye / La Gran Época)

Reivirtiendo el curso

Según Lee, el antídoto contra el comunismo es volver a la moral y la tradición.

“La moral y la tradición, de muchas maneras, enseñan a las personas a ser humanos, y por lo tanto, podemos entender las enseñanzas de lo divino”, dijo.

“Si destruyes todo eso la moralidad disminuirá, y con ella, el alma de una persona. Si destruyes el alma de alguien, entonces destruyes a esa persona para siempre. Entonces, en ese sentido, es importante tener valores y moralidad tradicionales porque así es como la raza humana tiene esperanza”.

Joel Chipkar, que viajó desde Toronto para unirse al desfile, comenzó a practicar Falun Dafa hace 20 años, antes de que el régimen chino comenzara a perseguirla.

Estuvo de acuerdo con Lee, diciendo que la moralidad lo es “todo”.

“La moral es la base de los seres humanos. Si no tenemos moral, entonces somos solo animales”, dijo Chipkar.

El solemne desfile de 5000 practicantes de Falun Gong recorre la Av. Pennsylvania en Washington, el 20 de junio de 2018. (Edward Dye / La Gran Época)

Lee dijo que los fuertes mensajes anticomunistas en el desfile no significan que Falun Dafa se haya convertido en un movimiento político.

“No, absolutamente no. Nuestro propósito es siempre detener la persecución”, dijo. “Pero el proceso de exponer al régimen comunista obviamente implica hablar de las políticas de persecución del régimen. Pero la práctica, Falun Dafa, no se trata de política en absoluto”.

A su vez añadió que espera que el desfile ayude a las personas a aprender sobre las atrocidades que ocurren en China, así como sobre los males del comunismo en general.

“Si no puedes hacer nada para ayudar directamente a detener la persecución, al menos puedes decirle a la gente que te rodea acerca de esta terrible y horrible persecución que está sucediendo en China”, dijo.

Practicantes de Falun Dafa sostienes imágenes de víctimas de la persecución en China, asesinadas por el Partido Comunista Chino mediante torturas, en un desfile en Washington el 20 de junio de 2018. (Edward Dye / La Gran Época)
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