Mascarillas no tienen un efecto significativo contra el virus del PCCh, dice nuevo estudio

Por MEILING LEE
21 de Noviembre de 2020
Actualizado: 21 de Noviembre de 2020

Un estudio reciente sobre el uso de mascarillas quirúrgicas no encontró diferencias significativas en las infecciones por el virus del PCCh entre los que usaron una mascarilla y los que no la usaron. No obstante el estudio probablemente no tendrá ningún impacto en el uso de la mascarilla, ya que muchos lugares están imponiendo cierres y estrictos mandatos de su uso debido al aumento de casos.

El estudio se llevó a cabo en Dinamarca y se publicó en los Anales de Medicina Interna; involucró a más de 6000 participantes que pasaron más de tres horas fuera de sus casas. Ellos se dividieron en dos grupos a los que se observó durante un mes, unos de abril a mayo y otros de mayo a junio. A la mitad de las personas de cada grupo se les proporcionó 50 mascarillas quirúrgicas desechables de tres capas y se les dio instrucciones sobre cómo llevarlas correctamente.

Al momento del estudio se practicaron medidas preventivas como el distanciamiento físico y la higiene de las manos, pero el gobierno danés no hizo cumplir el uso de las mascarillas fuera de los hospitales.

A los participantes se les hizo la prueba del virus del PCCh a fin de mes y se comparó el grupo que usó mascarilla con los del grupo que no la usó.

Los investigadores encontraron que el uso de “una mascarilla quirúrgica cuando se estaba fuera de casa, entre otros no reducía niveles convencionales estadísticamente significativos y la incidencia de infección por SARS-CoV-2 en comparación con la no recomendación de usar mascarilla”.

42 participantes (1.8 por ciento) del grupo con mascarilla contrajeron COVID-19, y 53 (2.1 por ciento) del grupo de control también contrajeron la enfermedad.

El SARS-CoV-2 es otro nombre para el virus del PCCh (Partido Comunista Chino) que causa la enfermedad COVID-19.

Este es el primer ensayo controlado aleatorio que aborda si las mascarillas protegen al portador de ser infectado con el virus del PCCh en un entorno comunitario. Sus hallazgos son contrarios a los de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), que anunciaron el 10 de noviembre que “el beneficio de prevención de la mascarilla se deriva a la combinación del control de la fuente y la protección personal del portador de la mascarilla”.

Antes de la última actualización, los CDC dijeron que el uso de una mascarilla protegía alrededor de quienes la llevaban puesta y no específicamente a la persona que la llevaba.

Niña usa una máscara cuando se le toma la temperatura en la entrada de Alton Towers en Alton, Inglaterra, el 4 de julio de 2020. (Christopher Furlong/Getty Images)

Falta de datos para apoyar el uso de la mascarilla

El ensayo danés se mostró incompleto al intentar determinar si las mascarillas mitigan la propagación del virus del PCCh, según la Dra. Lee Merritt, cirujana y miembro de America’s Frontline Doctors, ya que “adolece de varios defectos que ellos mismos admiten: ‘resultados no concluyentes, datos faltantes, adhesión de variables, hallazgos informados por el paciente con test hechos en casa, no cegamiento, ninguna evaluación de si las mascarillas podrían disminuir la transmisión de la enfermedad de los portadores de la mascarilla a otros'”.

Ella dijo que actualmente no hay estudios controlados que demuestren que el uso generalizado de las mascarillas disminuye la transmisión de la “infección por virus de pequeño tamaño”, aunque se han “publicado varios trabajos que han intentado justificar la mascarilla en el mundo contra el virus del SARS-CoV-2, ninguno demuestra realmente datos del mundo real que apoyen la práctica”.

Sin embargo, hay estudios controlados aleatorios sobre la gripe o las enfermedades similares a la gripe, en los que se comprobó que las mascarillas tienen poco o ningún efecto sobre si una persona contrae la gripe o no.

Las conclusiones del estudio danés fueron “compatibles con las conclusiones de una revisión de ensayos controlados aleatorios sobre la eficacia de las mascarillas para la prevención (como equipo de protección personal) contra el virus de la gripe”.

Esa revisión sobre las mascarillas para la gripe se publicó en la revista de los CDC sobre enfermedades infecciosas emergentes en mayo. Los investigadores evaluaron ensayos controlados aleatorios sobre la transmisión de la gripe y el uso de mascarillas y determinaron que “no encontraron pruebas de que las mascarillas faciales de tipo quirúrgico sean eficaces para reducir la transmisión de la gripe confirmada por laboratorio, ya sea cuando las usan personas infectadas (control de la fuente) o personas de la comunidad en general para reducir su susceptibilidad”.

Los defensores del uso de mascarillas argumentan que los estudios sobre las mascarillas y la gripe no deberían aplicarse a COVID-19, ya que el virus del PCCh es diferente del virus de la gripe y los ensayos no se realizaron durante una pandemia.

Pero Merritt dijo que la influenza es “una enfermedad similar en tamaño del virus y características de transmisión”.

Después de la gripe española, el cirujano general de la Armada de Estados Unidos escribió en un informe anual en 1919 que “el uso de mascarillas faciales por personas sanas se hizo obligatorio en varias estaciones y a bordo de algunos buques. En general, esta no era una medida practicable y poco o nada bueno se lograba con el uso de mascarillas. Los ojos no estaban protegidos. Las mascarillas se ensuciaban rápidamente y requerían frecuentes ajustes con los dedos”.

“No se presentó ninguna prueba que justificara obligar a las personas en general a llevar mascarillas durante una epidemia. La mascarilla está diseñada solo para ofrecer protección contra un rociado directo de la boca de un portador de microorganismos patógenos”, añadió a continuación.

En esa época, las mascarillas solo se recomendaban a los visitantes y a los que “examinan o esperan a los enfermos” en el hospital. Además aunque las máscaras se usaban constantemente en el hospital, el cirujano general dijo que “la tasa de morbilidad, sin embargo, era muy alta entre los que atendían a los enfermos”.

A su vez los que llevaban una mascarilla tenían una incidencia ligeramente mayor de la gripe que los que no la llevaban puesta mientras atendían a los enfermos durante la epidemia.

“En la Estación de Entrenamiento Naval de Estados Unidos, en Great Lakes, Illinois, de 674 miembros del cuerpo de hospital y voluntarios de otros rangos que estaban de guardia cuidando a los enfermos durante la epidemia, 96 usaron mascarillas de gasa. Los demás no lo hicieron. De estos últimos, el 7,9 por ciento desarrolló la gripe, mientras que el 8,3 por ciento de los que llevaban mascarillas contrajo la enfermedad”.

Trabajadores muestran un cartel durante la fiesta de Montage Mountain en Scranton, Pensilvania, el 23 de octubre de 2020. (Kena Betancur/AFP vía Getty Images)

Mandato de la mascarilla

Aunque las mascarillas ya son obligatorias en muchos estados de Estados Unidos, los casos diarios siguen aumentando a medida que el país se acerca a la temporada de gripe. Ahora, algunos estados están expandiendo sus mandatos de uso de mascarillas e imponiendo nuevas medidas de cierre, que los CDC no recomiendan si ya existen políticas de uso de mascarillas.

Según los CDC, “adoptar políticas universales de uso de mascarillas puede ayudar a evitar futuros cierres, especialmente si se combina con otras intervenciones no farmacéuticas como el distanciamiento social, la higiene de las manos y una ventilación adecuada”.

En Pensilvania, el secretario de salud emitió un mandato de uso de mascarillas más estricto (pdf) que comenzó el 18 de noviembre y durará hasta que se cumplan ciertos criterios. El Departamento de Salud de Pensilvania no respondió a una solicitud de comentarios sobre los criterios.

Los residentes de Pensilvania están obligados a usar una mascarilla si están dentro de su propia casa cuando tienen invitados en los espacios interiores y mientras están fuera cuando no pueden mantener distancia física. Se darán advertencias y citaciones si no se usan las máscaras, de acuerdo con la orden.

En New Hampshire, el gobernador Chris Sununu, anunció el viernes un mandato de mascarillas en todo el estado por primera vez después de decir que no lo haría el 9 de noviembre en respuesta al llamado de Joe Biden, para que los gobernadores hagan obligatorias las mascarillas.

Todos los mayores de cinco años deben usar una mascarilla en público cuando no puedan mantener una separación de seis pies, ya sea en el interior o exterior. La orden (pdf) entró en vigor el viernes y terminará el 15 de enero.

El estado del granito, como se conoce a New Hampshire, era uno de los 16 estados de EE.UU. que no tenían un mandato de uso de mascarilla en todo el país, según Patch.

Dakota del Norte también anunció por primera vez un mandato de uso de mascarillas (pdf) y otras medidas de mitigación para frenar la propagación de COVID-19.

A su vez en California, el gobernador Gavin Newsom amplió su orden de uso de mascarillas el 16 de noviembre, exigiendo a los californianos que usen una mascarilla siempre que estén fuera de su casa, a menos que cumplan con ciertos criterios.

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