Milagrosa recuperación de un hombre con COVID-19

Por MEILING LEE
08 de Febrero de 2021
Actualizado: 28 de Marzo de 2021

Dong Nguyen se siente afortunado de haber sobrevivido a su encuentro con el COVID-19 el pasado otoño. En el momento más crítico de su vida, encontró un tratamiento inusual que le ayudó a recuperarse.

Nguyen, de 66 años, residente en Texas, salió muy poco de casa el año pasado debido a la pandemia del virus del PCCh (Partido Comunista Chino). Pero el 3 de agosto de 2020, fue rápidamente a la tienda para probar su suerte en la lotería. Dijo que llevaba una mascarilla y entró y salió de la tienda.

Ese mismo día, presentó fiebre y tos que empeoraron en la noche.

A la mañana siguiente, le pidió a su esposa y a su hijo que lo llevaran a urgencias, donde dio positivo en la prueba de COVID-19, la enfermedad causada por el virus del PCCh. Inmediatamente lo hospitalizaron, lo pusieron en cuarentena y lo trataron por COVID-19, hipertensión e hiperglucemia.

“El médico me administró antibióticos por vía intravenosa y me dio otros tres o cuatro medicamentos”, dijo Nguyen a The Epoch Times. “Mi nivel de azúcar en la sangre subió a 400 mg/dL, aunque nunca había tenido diabetes”.

Según los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC), un nivel de azúcar normal en la sangre antes de una comida es de 80 a 130 mg/dL y menos de 180 mg/dL dos horas después de comer.

Nguyen no paraba de toser y no podía comer ni dormir. Su estado se deterioró rápidamente y necesitaba suministro de oxígeno.

“El personal del hospital me puso rápidamente oxígeno suplementario”, dijo. “Desde la noche hasta el amanecer del día siguiente, estuve en estado de semicoma”.

Dong Nguyen, con diagnóstico de COVID-19, esperando el alta del hospital para cuidarse por cuenta propia en casa, en Texas el 7 de agosto de 2020. (Cortesía de Dong Nguyen)

Nguyen dijo que los medicamentos no le redujeron el nivel de azúcar en la sangre ni su presión arterial alta. También tenía dificultades para respirar, se sentía mareado y sentía la cabeza como si “alguien se la hubiera cortado por la mitad”.

Desesperado por su recuperación, tres días después Nguyen le pidió a su médico que le diera de alta para cuidarse en casa por su cuenta, con la ayuda de su familia. No mejoraba y no quería estar solo. Así que creía que otro paciente de COVID-19 podría utilizar su cama de hospital.

El médico permitió que le dieran el alta a Nguyen para que estuviera con su familia, porque su hijo era médico interno. Le dieron el alta con varios medicamentos, inyecciones de insulina y dos máquinas de oxígeno.

“Como estaba tan débil, mi esposa y mi hijo tuvieron que llevarme a la casa, aunque era una distancia corta”, dijo Nguyen. “Sentía miedo, preocupación y pesimismo”.

“Sentía los pulmones destrozados, en parte por el virus del PCCh, los medicamentos y por no haber podido comer ni dormir durante [casi] una semana”, añadió.

En casa, una llamada de un amigo de la familia lo deprimió aún más después de escuchar que alguien que conocían también tenía COVID-19 y estaba en coma.

En ese momento de desesperanza, se acordó de una amiga que le había presentado una práctica de mente y cuerpo, y que también era médico. La llamó, le contó su estado y le preguntó por la práctica.

Sin tener nada que perder

Después de reflexionar sobre su situación durante la noche, Nguyen, que practica la medicina tradicional china, decidió hacerse cargo de su situación.

Como no mejoraba su situación y en contra del consejo de su hijo, el 8 de agosto Nguyen tomó la decisión de dejar de tomar los medicamentos para reducir su nivel de azúcar en la sangre y su presión arterial.

Le pidió a su esposa que le preparara un remedio casero tradicional vietnamita para los resfriados y la gripe, compuesto por jengibre, ajo, limón, vinagre y miel.

Personas practicando los ejercicios de Falun Dafa en un parque de Sidney, Australia, el 26 de junio de 2017. (Emma Morley)

Nguyen también decidió que quería empezar a vivir según los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, los principios básicos de Falun Dafa, una práctica espiritual china que se hizo muy popular a principios de los años 90 y que su amiga médico le había presentado.

Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, se diferencia de otras prácticas de qigong en que tiene un aspecto espiritual centrado en mejorar el carácter moral de la persona.

Desafortunadamente, la popularidad de la práctica y su enfoque en los valores tradicionales la convirtieron en un objetivo del Partido Comunista Chino, que continúa arrestando arbitrariamente, encarcelando, torturando y sustrayendo forzadamente los órganos de las personas que defienden su creencia en la práctica.

Mejora el estado de salud

Nguyen dijo que inmediatamente notó una mejoría aunque solo pudo hacer los ejercicios de Falun Dafa sentado.

“El efecto fue milagroso”, dijo. “Al llegar al tercer ejercicio de Falun Dafa, me sentí mejor”.

“Mi respiración subió al 50% [desde el 10%], mi voz estaba más clara y ya no tenía fiebre. Mi tos también disminuyó y mi nivel de azúcar en sangre bajó a 135 mg/dL”, añadió.

Además, Nguyen dijo que ya no necesitaba suministro de oxígeno.

Después de dos días, Nguyen aseguró que se sentía con suficiente fuerza para ponerse de pie y hacer los ejercicios de meditación de Falun Dafa, y que su “respiración aumentó un 85%”. Su presión arterial y su nivel de azúcar también se estabilizaron.

Nguyen dijo que finalmente se sometió a una nueva prueba de COVID-19 varios días después y le dijeron que ya no estaba infectado con el virus del PCCh.

Nguyen dijo que se siente agradecido con Falun Dafa por su recuperación y su nueva perspectiva positiva de la vida.


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

TE RECOMENDAMOS