Muere persona con raro trastorno de coágulos sanguíneos tras recibir vacuna Moderna contra COVID-19

Por Mimi Nguyen Ly
30 de Junio de 2021
Actualizado: 30 de Junio de 2021

Un hombre falleció en Pittsburgh, Pensilvania, tras recibir una segunda dosis de la vacuna Moderna contra COVID-19 y se determinó que cuando se presentó en el hospital posiblemente tenía una rara y grave afección de coágulos sanguíneos denominada trombosis con trombocitopenia, según un informe.

El caso que involucra a un hombre de 65 años se detalla en una carta dirigida a la revista académica Annals of Internal Medicine publicada el lunes. La investigación dirigida por la Dra. Swathi Sangli “se cree que es el primer caso de #trombosis con trombocitopenia después de una vacuna #COVID19 de ARN mensajero”, anunció la revista en Twitter.

El hombre, que tenía hipertensión crónica e hiperlipidemia, murió después de que se le formaran coágulos de sangre en los pulmones, las piernas y, en última instancia en el cerebro, tras haber recibido la vacuna Moderna basada en ARN mensajero, escribieron los profesionales sanitarios de la Red de Salud Allegheny de Pittsburgh en su informe del caso.

El hombre había acudido al hospital tras una semana de molestias en ambas piernas, dolores de cabeza intermitentes y dos días de falta de aire. Según el informe, los síntomas comenzaron 10 días después de recibir la segunda dosis de la vacuna Moderna. El paciente murió 12 días después de llegar al hospital.

Los autores escribieron que, en retrospectiva, el hombre “cumplía los criterios” de una forma grave de coagulación sanguínea conocida como trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna (VITT), también llamada síndrome de trombosis con trombocitopenia (TTS).

La enfermedad es similar a la trombocitopenia inducida por heparina, pero esta persona no había estado expuesta a la heparina antes de acudir al hospital. Por otro lado, los autores reconocieron que “no pueden descartar en este caso una trombocitopenia inducida por heparina (HIT) atípica o una HIT con administración no registrada de heparina”.

El informe “complica las hipótesis que implican a los vectores adenovirales como única causa de la trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna o síndrome de trombosis con trombocitopenia”, escribieron los autores. Entre las vacunas COVID-19 que se basan en adenovirus desactivados se incluyen las vacunas de AstraZeneca y de Johnson & Johnson (J&J), en las que se han registrado anteriormente casos de trombosis con trombocitopenia tras la inoculación.

Los autores dijeron que no pudieron identificar otras causas para la condición del hombre, incluyendo COVID-19, otras infecciones, trombocitopenia inmune u otra enfermedad rara de la sangre llamada púrpura trombocitopénica trombótica (TTP).

“Si hubiéramos sospechado antes la presencia de trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna (VITT) o síndrome de trombosis con trombocitopenia, habríamos tratado al paciente de forma diferente”, escribieron los autores.

Según la Sociedad Americana de Hematología, la heparina debe evitarse “hasta que se haya descartado el síndrome de trombosis con trombocitopenia o hasta que se haya hecho otro diagnóstico plausible”.

Durante la estancia del hombre en el hospital, se le administró heparina no fraccionada, que ayuda a impedir la formación de nuevos coágulos. Sin embargo, tres días más tarde, desarrolló un hematoma agudo en los músculos del glúteo que obligó a los médicos a retirar la heparina.

Doce horas después, el hombre desarrolló una encefalopatía aguda y una tomografía computarizada mostró una trombosis del seno venoso cerebral, un coágulo en el cerebro que impide que la sangre salga de él. En esta ocasión, los médicos empezaron a tratar al paciente con bivalirudina, un tratamiento sin heparina que evita los coágulos, e iniciaron un procedimiento llamado plasmaféresis, pero el hombre siguió deteriorándose y finalmente murió.

A las 24 horas de haber iniciado la nueva terapia anticoagulante, los análisis de sangre mostraron que el paciente tenía Staphylococcus aureus sensible a la meticilina, por lo que se le administraron antibióticos.

Sobre el caso general del hombre, los autores dijeron que “un acontecimiento tan raro, incluso si se confirma con informes adicionales, no debería impedir” que la población se aplique las vacunas COVID-19 que utilizan la tecnología del ARNm, y que es “importante señalar que muchos millones de personas” recibieron dichas vacunas. Además de la vacuna Moderna, la vacuna Pfizer-BioNTech contra COVID-19 también utiliza la tecnología de ARNm. Todavía no se ha registrado ningún coágulo de sangre de este tipo tras la administración de la vacuna de Pfizer.

The Epoch Times se puso en contacto con Moderna para recibir sus comentarios.

En una editorial adjunta, dos médicos externos, Allyson Pishko y Adam Cuker, escribieron que “están totalmente de acuerdo con la decisión de los autores de tratar el caso descrito como trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna (VITT) y no defienden que se retrase el tratamiento en estos casos”.

“Sin embargo, es necesario tener más precaución antes de atribuir la presentación del paciente a la vacuna mRNA-1273 [vacuna Moderna]”, añadieron.

Ambos señalaron que se han notificado casos raros de “trombocitopenia inducida por heparina (HIT) espontánea”, con mayor frecuencia después de una cirugía ortopédica, pero también en pacientes en asociación con una infección. Ellos destacaron que al hombre de 65 años se le detectó una infección por estafilococo en su análisis de sangre aproximadamente una semana después de presentarse en el hospital y que los autores del estudio no pudieron confirmar si el paciente tenía alguna infección antes de ser ingresado.

“Si esta infección hubiera estado presente en el momento del ingreso, sería imposible discernir la trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna (VITT) de la trombocitopenia inducida por heparina (HIT) espontánea, desencadenada por una infección”, escribieron.

Ambos reconocieron que la gravedad de la trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna “no debe minimizarse”, pero sus riesgos “deben interpretarse en el contexto de la morbilidad y la mortalidad generales de COVID-19”, la enfermedad causada por el virus del PCCh (Partido Comunista Chino). Los autores citaron un análisis reciente en el que se informa de que la trombosis del seno venoso cerebral (CVST), que es una “manifestación característica y muy temida del VITT”, se observaba con mayor frecuencia en los pacientes hospitalizados por COVID-19 (207.1 por millón) que tras la vacunación con una vacuna contra COVID-19 basada en un adenovirus (0.9 a 3.6 por millón).

Aunque es “difícil establecer una relación” entre un evento mortal de coágulos sanguíneos y la vacuna Moderna, los médicos dijeron que “deben estar atentos a la aparición de la trombosis con trombocitopenia inducida por la vacuna (VITT)” en el futuro.

En abril, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomendaron suspender la vacuna J&J en medio de varios informes sobre coágulos sanguíneos. Más tarde, ese mismo mes, los dos organismos sanitarios informaron de que la administración de la vacuna podía reanudarse, pero adjuntaron advertencias a sus recomendaciones, incluyendo consejos sobre los posibles riesgos. Los CDC informaron en mayo de otras dos docenas de casos de trombosis con trombocitopenia.

Siga a Mimi en Twitter: @MimiNguyenLy


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

TE RECOMENDAMOS