Mujer de Arizona mata de hambre a su hijo de 3 años y deja su restos en una caja de juguetes

Por La Gran Época
06 de mayo de 2019 5:09 PM Actualizado: 06 de mayo de 2019 6:30 PM

Una pareja de esposos dejaron morir de hambre a su hijo de tres años, lo escondieron en una caja de juguetes de plástico y se mudaron abandonándolo en la casa que alquilaban en el condado de Pima, Arizona.

Los restos óseos del niño Roman Barreras con visibles muestras de pérdida de peso, fueron descubiertos en 2014 por el propietario de la casa, después que la familia se trasladó a Tucson, según Kold.

La madre, Raquel Barreras, fue declarada culpable este viernes en un cargo por abuso infantil y asesinato que dio como resultado la muerte de su hijo Roman. El juicio de Raquel Barreras comenzó el mes pasado.

En la presentación ante la corte, que terminó el 2 de mayo, la fiscalía hizo hincapié en que Raquel no permitió que nadie jugara, hablara o alimentara al niño, informó KGUN 9 TV.

Además señaló que Raquel ideó una cámara de tortura para Roman, estas circunstancias lo llevaron a su muerte.

La defensa en cambio dijo que la fiscalía se basaba en que la madre era adicta a las drogas y vivía en la pobreza. Además sugirió que el hijo había sido alimentado por la madre, pero que posiblemente tenía cáncer en el momento de las acusaciones, lo que llevó a su pérdida de peso.

Según los documentos judiciales, “los hermanos de Roman dijeron a la policía que el joven se murió de hambre”, informó Child Abuse.

“En el informe oficial de la autopsia, entre las causas de muerte se mencionaron inanición y negligencia, pero no se pudo determinar el momento de la muerte”, añade el documento.

Muchas personas comentaron a Child Abuse, en su página Facebook, lamentando el dolor que pudo sufrir el niño.

«Nunca debe haber un motivo cuando se trata de la muerte de un niño indefenso. El pobre niño sufrió mucho antes de morir«, escribió en Facebook Kimberly Jean Bettin Borntrager.

«No hay palabras… Pequeño Ángel«, escribió Evanthia Silva .

Siera Silva dijo a su vez «¡Pobre bebé! Lo sé, muy triste! ¡El nombre de mi hijo es Roman también!»

Otra persona, Nichelle Grant, se extrañó que nadie lo ayudara. «¿Por qué nadie ayudó a este niño? No te mueres de hambre durante la noche«.

Originalmente Raquel Barreras enfrentaba cuatro cargos adicionales entre ellos de ocultamiento y abandono de un cuerpo, pero un portavoz de la corte dijo que ella se declaró culpable en abril.

El padre de Roman, Martin Barreras rechazó declararse culpable el 26 de abril. Ahora sigue un juicio por separado con una cita para el 6 de agosto por asesinato en primer grado.

Los juicios de Raquel y Martín se retrasaron varias veces en los últimos cinco años hasta el inicio del proceso en abril.

De acuerdo a Child Abuse, son siempre necesarios los Defensores Especiales Designados por la Corte para atender tantos casos de niños maltratados  y «no se parece a ningún otro trabajo voluntario en el mundo».

«Ser padre no significa solo dar vida. ¡Significa apoyar esa vida, sacrificarse por esa vida y nunca olvidar hacer de esa vida una prioridad!», destacó el equipo.

***

Mira a continuación

Desfile celebra las 300 millones de renuncias al comunismo chino. Movimiento que sigue en aumento

“Tuidang” o Renuncia al Partido, es un movimiento silencioso que está arrasando a China, pero pocos en Occidente lo saben. Éste está creando un desafío para el Partido Comunista Chino disolviéndolo desde adentro. Las renuncias aumentan rápidamente, con entre 90.000 y 150.000 retiros diarios. ¿Dónde terminará?

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.