EEUU podría hacer «mucho más» contra la sustracción forzada de órganos en China, dice Rep. Chris Smith

Por Danella Perez Schmieloz
20 de julio de 2023 8:23 AM Actualizado: 20 de julio de 2023 8:23 AM

Estados Unidos podría redoblar sus esfuerzos en combatir el asesinato a escala industrial del régimen chino, que está usando a los presos de conciencia para obtener sus órganos, según el representante Chris Smith (R-N.J.).

La «cadena de suministro de órganos» del Partido Comunista Chino (PCCh) se está «procurando de forma tan terrible, matando a la gente joven: practicantes de Falun Gong, uigures, algunos cristianos y budistas del Tíbet», afirmó Smith en una audiencia sobre libertad religiosa celebrada el 18 de julio ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

«Nosotros podríamos hacer mucho más. Necesitamos un esfuerzo enérgico para sancionar el horrible comportamiento de Xi Jinping», declaró el representante Smith a NTD, medio de comunicación asociado a The Epoch Times, tras la audiencia, refiriéndose al líder supremo del PCCh.

El régimen chino lleva años practicando la sustracción forzada de órganos de presos de conciencia, y a una escala considerable, concluyó el Tribunal de China —un tribunal popular independiente— en su sentencia final, publicada en 2019.

El tribunal también señaló que los practicantes de Falun Dafa, también conocidos como Falun Gong, que son detenidos, han sido probablemente la principal fuente de esos órganos. Los uigures y otras minorías perseguidas en el noroeste de China también están en riesgo, junto con los tibetanos y los cristianos que practican en sus hogares, dijeron los expertos.

«A ellos se les persigue porque se les odia, y se les odia por sus creencias religiosas», declaró Smith durante la audiencia.

«La sustracción forzada de órganos es una atrocidad que recuerda a los nazis, y ocurre decenas de miles de veces al año», añadió el congresista.

Responsabilizar al PCCh

Las acusaciones de que el régimen comunista ha estado matando a los practicantes de Falun Dafa para vender sus órganos para los trasplantes surgieron por primera vez en 2006. Desde entonces, numerosas investigaciones han confirmado esta atrocidad con espeluznantes detalles.

Falun Dafa es una disciplina espiritual que incluye ejercicios de meditación y enseñanzas morales basadas en tres principios fundamentales: Verdad, Benevolencia y Tolerancia. La práctica ganó popularidad en China en la década de 1990, y se calcula que cuenta con entre 70 y 100 millones de seguidores.

Temiendo que esto supusiera una amenaza para su control autoritario, el régimen comunista lanzó una amplia campaña dirigida a erradicar la práctica a partir del 20 de julio de 1999, un programa que continúa en la actualidad. Desde entonces, millones de personas han sido detenidas en prisiones, campos de trabajo y otras instalaciones, según el Centro de Información de Falun Dafa. Dentro de estas instalaciones, los seguidores son torturados y se enfrentan a la muerte por sus órganos.

La sustracción de órganos es un negocio lucrativo para el PCCh. Durante una audiencia celebrada en 2021 ante la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Geoffrey Nice, que presidió el Tribunal de China, afirmó que el régimen chino podía obtener hasta medio millón de dólares del cuerpo de cada víctima.

«La administración tiene que hacer más, nosotros tenemos que hacer más. Yo espero que la ONU y todos los demás se unan a ese esfuerzo», dijo Smith en la audiencia del martes.

En marzo, la Cámara de Representantes aprobó un proyecto de ley para castigar la sustracción forzada de órganos del PCCh, el primero proyecto de este tipo.

La ley Stop Forced Organ Harvesting Act of 2023 (H.R. 1154), presentada por el orepresentante Smith, sancionaría a toda persona implicada en el acto y exigiría al gobierno la presentación de informes anuales sobre las actividades de este tipo que tengan lugar en países extranjeros. Las sanciones incluyen una pena civil de hasta 250,000 dólares y una pena penal de hasta un millón de dólares y 20 años de prisión.

Smith mencionó que el proyecto de ley sigue pendiente en el Senado.

También se refirió a otro proyecto de ley presentado por él (H.R. 7193), que despojaría a Beijing de sus privilegios comerciales con Estados Unidos, condicionando su estatus de relaciones comerciales normales a la situación de los derechos humanos en China.

De convertirse en ley, China requeriría la afirmación anual del presidente estadounidense de que Beijing está haciendo progresos considerables en la mejora de su historial de derechos humanos para conseguir este estatus comercial.

«No más palmadas en las muñecas de Xi Jinping. Él tiene que rendir cuentas y yo creo que sanciones económicas severas es la única forma tangible de hacerlo», dijo el congresista en la audiencia.

Un «refugio seguro»

El representante Smith se refirió además a un reciente incidente de represión transnacional de Beijing contra practicantes de Falun Gong en suelo estadounidense.

El FBI detuvo a dos individuos acusados de dirigir una comisaría secreta en Nueva York en nombre del PCCh. Se les acusó de conspirar para trabajar como agentes y recibir órdenes del régimen para silenciar a los disidentes chinos residentes en Estados Unidos, en particular a los practicantes de Falun Gong.

«Nosotros tenemos que ser mucho más agresivos de lo que hemos sido, el FBI tiene que dedicar más tiempo a esto», afirmó el Sr. Smith.

«Mi esperanza es que Estados Unidos sea realmente un refugio seguro para quienes han huido de esta tiranía, no un lugar donde los malos puedan venir impunemente y hacer cosas terribles a los creyentes y a los practicantes de Falun Gong», añadió el congresista.

Con la colaboración de Eva Fu y Michael Washburn, y el reportero de NTD, Sam Wang.


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