Gobernador de Wisconsin veta 5 proyectos de ley que buscaban restringir el aborto

Por Mimi Nguyen Ly
04 de diciembre de 2021 4:18 AM Actualizado: 04 de diciembre de 2021 9:50 AM

El gobernador de Wisconsin, Tony Evers, anunció el viernes que vetó cinco proyectos de ley que restringen el acceso al aborto en el estado.

«Acabo de vetar cinco proyectos de ley que iban a restringir el acceso al cuidado de la salud reproductiva en Wisconsin», dijo Evers en Twitter, caracterizando el aborto como «cuidado de la salud reproductiva».

El gobernador, un demócrata, está haciendo del aborto un tema importante para su campaña de reelección en 2022, prometiendo anular cualquier proyecto de ley provida que se le presente.

«Lo he dicho antes y lo volveré a decir hoy: mientras sea gobernador yo vetaré cualquier legislación que haga retroceder el reloj de los derechos reproductivos en este estado y eso es una promesa», dijo en Twitter el viernes.

En otro vídeo del viernes, Evers acusó a los legisladores republicanos de «intentar crear leyes que restrinjan el derecho de las mujeres a elegir y que están restringiendo el acceso a la atención sanitaria de las mujeres».

Los cinco proyectos de ley provida de Wisconsin fueron redactados por republicanos, quienes no tienen suficientes votos en la legislatura para anular los vetos de Evers. La mayoría de los cinco proyectos de ley eran similares a los vetados por Evers hace dos años.

En octubre, cuando la Asamblea de Wisconsin, controlada por los republicanos, dio su aprobación final a los cinco proyectos de ley, los legisladores republicanos dijeron que estaban tratando de aprobarlos en parte porque podría existir la posibilidad de que Evers cambiara de opinión. De la otra parte, todos los legisladores demócratas votaron en contra de los proyectos.

Uno de los proyectos de ley, Proteger a los vulnerables, pretendía prohibir que una persona realizara un aborto si se sabía que la mujer quería abortar únicamente por el sexo, la raza o el diagnóstico de una discapacidad congénita del niño por nacer, como el síndrome de Down. Evers vetó la medida en 2019.

El proyecto de ley también habría permitido que otras partes como el padre del niño por nacer o un miembro de la familia, presenten una demanda por daños y perjuicios si se violaba la normativa.

En una carta (pdf) al Senado de Wisconsin, Evers dijo que la medida «erosionaría e interferiría sustancialmente a la relación entre el paciente y el proveedor al alentar a los profesionales de la salud a evaluar e incluso cuestionar las bases de las decisiones de los pacientes”.

«Estoy vetando este proyecto de ley en su totalidad porque me opongo a que los políticos interfieran entre los pacientes y sus proveedores de atención médica (…) Confío en que las mujeres tomen las mejores decisiones de atención de salud reproductiva para ellas y sus familias», dijo Evers a los legisladores.

El senador estatal republicano Julian Bradley no estuvo de acuerdo. «Matar a un bebé por nacer debido a su sexo, raza o discapacidad no es asistencia sanitaria. Este es un veto radical y pro-discriminación del gobernador Evers. Los habitantes de Wisconsin merecen saber que la vida se valora, ya sea hombre o mujer, blanco o negro, o con una discapacidad».

El senador estatal republicano Patrick Testin, que patrocinó el proyecto de ley, dijo en una declaración que estaba decepcionado por el veto de Evers. «Decidir quién merece nacer en función de sus características heredadas es una discriminación (…) Wisconsin debe afirmar que cada vida tiene el mismo significado y propósito».

Otro proyecto de ley vetado, la Ley de Información sobre el Diagnóstico Prenatal, habría exigido a los médicos que alerten a los padres del niño por nacer si éste diera positivo en una enfermedad congénita y que proporcionen información sobre la misma.

Una tercera medida, El derecho de la mujer a saber, pretendía exigir a los médicos informar a cualquier mujer que desee abortar con medicamentos de que existe un plazo en el que los efectos de la primera píldora pueden contrarrestarse si cambian de opinión y quieren continuar con el embarazo.

La afirmación de que un aborto inducido por medicamentos puede revertirse fue criticada por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y por la Asociación Médica Estadounidense por no estar basada en la ciencia y ser potencialmente peligrosa para la vida de la paciente.

Evers también vetó un proyecto de ley que obligaba a los médicos a atender a un niño que sobreviviera a un intento de aborto. El proyecto de ley, que había vetado en 2019, haría que los infractores fueran culpables de un delito grave castigado con hasta seis años de prisión.

El mismo proyecto de ley habría hecho que el acto de causar intencionalmente la muerte de un niño nacido vivo después de un intento de aborto fuera un delito castigado con cadena perpetua.

Un quinto proyecto de ley reduciría la financiación de los proveedores de servicios de aborto al prohibir que el Estado los certifique como proveedores en el marco de Medicaid. Habría excepciones en casos de agresión sexual o incesto, o si la vida de la mujer está en peligro.

El veto del gobernador de Wisconsin a los cinco proyectos de ley se produce dos días después de que se presentara ante la Corte Suprema de Estados Unidos un caso judicial que podría anular el caso Roe vs. Wade.

Wisconsin cuenta con una ley promulgada en 1849 que considera ilegal el aborto y permite a los fiscales acusar a los médicos de delitos graves por realizar abortos, pero no se puede aplicar desde la decisión del caso Roe vs. Wade. Esta ley volvería a entrar en vigor si se anula el caso Roe vs. Wade.

Con información de The Associated Press


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