Maduro empeora el trato para exteniente coronel de Chávez encarcelado

Por Jesús de León – La Gran Época
13 de junio de 2019 1:30 PM Actualizado: 13 de junio de 2019 1:30 PM

La situación en prisión empeoró para el teniente coronel Igber Marín Chaparro, excomandante venezolano detenido desde 2018 por expresar el descontento y malestar que sienten los soldados venezolanos en los cuarteles de Venezuela, según denuncias recientes.

La esposa del militar, excomandante del “Batallón Ayala” ubicado en Fuerte Tiuna, narró en el programa “En La Mañana” que transmite Venepress, como el militar detenido en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) ha sido golpeado durante los 15 meses que lleva tras las rejas, por supuestamente haber conspirado contra el régimen de Nicolás Maduro.

Además, denunció que desde el pasado 30 de abril se endureció el castigo en su contra, lo cual ratificó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA.

El teniente coronel Igbert José Marín Chaparro es parte de un grupo de nueve militares detenidos el 2 de marzo de 2018.

Es considerado una «amenaza» por Maduro, según una carta dada a conocer hace unos días por uno de los miembros de este grupo. Es el oficial que obtuvo las mejores calificaciones en la historia militar en Venezuela.

Como fue el primero de su promoción en la academia militar, el expresidente Hugo Chávez lo llevó con él como su asistente personal.

En el 2018 fue detenido después de una reunión en el ministerio de defensa donde expuso la situación de los soldados en los cuarteles.

Les habló de la incomodidad y descontento entro los soldados, afectado por la crisis económica y la escasez de alimentos y medicinas.

Tropas venezolanas en el Fuerte Tiuna en Caracas el 14 de agosto de 2017. Foto de FEDERICO PARRA/AFP/Getty Images.

De los nueve militares apresados, todos fueron imputados por los delitos de traición a la patria, instigación a la rebelión y por actuar contra el decoro militar. “Todos fueron señalados de participar en reuniones con carácter conspirativo”, además, los “enviaron a juicios sin pruebas”, añadió la misiva.

Este teniente coronel es el único que aún se encuentra en la Dgcim de Boleíta con esta causa y el único que falta por traslado. “Temen que su liderazgo pueda influir en Ramo Verde”, según la carta dada a conocer hace unos días por uno de los miembros de este grupo.

Cuando fue detenido en 2018, el presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento, Édgar Zambrano, envió comunicaciones al fiscal militar y al ministro de la cartera, Vladimir Padrino, solicitando informar sobre la situación jurídica y de salud de los detenidos.

“Lo que ha venido sucediendo en los cuarteles es el reclamo de los mandos medios bajos a la superioridad, y la superioridad se hace eco de estos reclamos y los lleva a los jefes de los componentes y al propio Ejecutivo y esto lo ve el Gobierno como un reto y como una posible alteración de la paz en el país a través de un alzamiento militar”, aseveró, según el medio local Efecto Cocuyo.

Venezolanos protestan contra el régimen de Nicolás Maduro a lo largo de la carretera Francisco Fajardo en Caracas el 19 de junio de 2017. Foto de FEDERICO PARRA/AFP/Getty Images.

Su vida e integridad personal estarían en riesgo

El 1 de noviembre de 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA recibió una solicitud de medidas cautelares presentada por Tamara Suju, Directora Ejecutiva del Observatorio de Derechos Humanos, Instituto CASLA para proteger a Marín Chaparro, detenido en el fuerte militar “Tiuna”, Caracas, “donde sus derechos a la vida e integridad personal estarían en riesgo”.

La CIDH concedió las medidas cautelares el 4 de marzo de 2019 luego de valorar que el detenido se encuentra en una situación de gravedad y urgencia.

Acusado por el régimen de “traición a la patria”, “instigación a la rebelión” y “contra el decoro militar”, Chaparro “ha pasado periodos supuestamente incomunicado, “[…] en un cuarto oscuro con una bolsa en la cabeza y las manos amarradas […]”, donde le lanzaban la comida al suelo. Adicionalmente, la solicitante alegó que las autoridades le amenazaron con su esposa e hijos y que le castigaron encerrándolo varias veces en lo que se denominó como “jaula de los locos”, comunicó CIDH.

Además, se encuentra en una celda de 2×3 metros aproximadamente con condiciones insalubres e inhumanas, en donde los detenidos serían sometidos a “torturas continuas”, y sin posibilidad de acceder a un baño, debiendo así hacer sus necesidades fisiológicas en una bolsa de plástico, y viéndose expuestos las veinticuatro horas del día a una luz blanca, sin ventilación natural y durmiendo en el suelo.

Asimismo, los allegados del propuesto beneficiario denunciaron que se retuviera el ingreso de medicamentos, incluyendo el agua y alimentos aportados durante las visitas, informando además que supuestamente perdió unos 18kg de peso.

Miembros de la Guardia Nacional Bolivariana que apoyan al presidente encargado de Venezuela Juan Guaidó toman posición frente a la base La Carlota en Caracas el 30 de abril de 2019. Foto de MATIAS DELACROIX/AFP/Getty Images.

Se recrudece la prisión

La CIDH, 22 de mayo de 2019, expresó preocupación por recrudecimiento de condiciones de detención de Marín Chaparro en la DGCM en Venezuela y urgió al Estado cumplir medidas cautelares.

La Comisión comunicó que recibió información alarmante sobre la continuidad de los actos de violencia y las condiciones de detención pésimas que fueron reportadas en el marco de solicitudes de medidas cautelares que fueron concedidas, tales como presuntas torturas o tratos inhumanos, crueles y degradantes, medidas de aislamiento e incomunicación de los detenidos, y el empeoramiento de la situación de algunos de los beneficiarios.

“[L]os tratos crueles continúan”, y se restringió el acceso de familiares, quienes a su vez están siendo hostigados, y que el director de la DGCM incluso amenazó a los beneficiarios con “suministrarles ‘gas’ a través de las tuberías al mejor estilo de los campos de concentración si seguían protestando”, dice el texto del documento de CIDH.

Añadiendo que, desde hace más de un mes Marín Chaparro no recibe aire ni luz natural, y que las restricciones en el acceso a agua, alimentos y tratamientos médicos en condiciones adecuadas persisten.

La Comisión condenó estas prácticas e instó al régimen su obligación de cumplir a cabalidad con las medidas cautelares dictadas y adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida, integridad personal y salud de las personas que se encuentran privadas de la libertad en la Dirección General de Contrainteligencia Militar.

Fuerza Armada a favor del cambio

Luego de que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó, asumió como presidente encargado en febrero de este año, hizo reclamos constantes a los militares para ponerse del lado de la Constitución y ponerle fin a la usurpación de maduro.

El 30 de abril, Guaidó y los miembros del ejército venezolano que se le unieron declararon el comienzo de la “fase final” para expulsar a Maduro.

La semana pasada Guaidó reiteró el apoyo de la mayoría de la Fuerza Armada a «un cambio» de gobierno y aseguró que es el alto mando militar quien tiene vinculaciones directas con Nicolás Maduro.

En una entrevista del portal de noticias venezolano CrónicaUno publicada el domingo, Guaidó aseguró que «hay una crisis evidente, una ruptura en la cadena de mando. El 80 % u 85 % de la FAN está a favor de un cambio», de acuerdo con VOA.

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