Niño de 4 años muere ahogado tras comer “tres o cuatro uvas” durante las campanadas de Año Nuevo

Por Anastasia Gubin
01 de Enero de 2019 Actualizado: 01 de Enero de 2019

El pequeño Thiago Leon Guamán Bustos no está más. Cuando sonaron las doce campanadas, se atragantó con una uva que le obstruyó las vías respiratorias y murió sin que pudieran sacarla a tiempo.

Fueron “unas tres o cuatro sin pepitas. No más”, dijo su madre Viviana Bustos, de 39 años a El Comercio, que le habían puesto en una copa justo antes del Año Nuevo.

El niño estaba sentado en ese momento y empezó a ahogarse.

La fiesta de Año Nuevo se transformó en un drama que enlutó a la familia ecuatoriana residente en el barrio de Natahoyo de Gijón, España.

Un vendedor de frutas corta sus uvas antes de ser vendidas en preparación para las celebraciones de año nuevo el 31 de diciembre de 2008. Servir frutas redondeadas y alimentos a medida que llega el nuevo año ha sido una tradición. (JES AZNAR / AFP / Getty Images)

Su madre dijo que le metió los dedos en la boca, y su tío, Carlos, le golpeó el pecho, pero nada de lo que hacían parecía quitar la obstrucción.

Luego avisaron a Emergencias, pero en ese momento un equipo móvil disponible estaba en Cabueñes, e iba a tardar, agrega el reporte de El Comercio.

(FABI/AFP/Getty Images)

Los padres salieron a la calle en busca de ayuda y una vecina que se topó con ellos en una esquina le practicó los primeros auxilios, pero sin éxito.

Más tarde una patrulla de la Policía Local llegó al domicilio en la calle Independencia y llevó al menor al Hospital Jove. Thiago apenas tenía pulso y el equipo médico logró sacarle la uva, pero no pudo reanimarlo.

“Es estar en una nube, en una pesadilla en la que, en momentos, solo espero que sea un mal sueño y despertar”, dijo la señora Bustos, según El Comercio.

“Se me ha ido la mitad de mi vida. Esta casa está fría, porque ya no está él. Su recuerdo lo inunda todo, vaya donde vaya. A partir de ahora, no sé qué voy a hacer”.

La madre que tiene otro hijo de 15 años, vive hace 18 años en Gijón. Thiago asistía al colegio Atalía donde era alumno de primero año de Infantil. El funeral del menor se celebrará el próximo jueves.


“Estábamos por las fiestas de fin de año. Fue al sonar la última campanada y el tomarse la última uva y se atragantó”, recordó la acongojada madre en otra entrevista a La Sexta.

“Las uvas son la tercera causa de ahogamiento en menores”, reporta el medio español. En este caso le costó la vida al pequeño.

Médicos recomiendan no dar uvas a menores

La Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (Serol-Ccc) aconseja que los niños menores de cinco años no tomen las uvas.

Los médicos pretenden evitar los riesgos de asfixia.

“Las uvas, por su forma y textura, pueden obstruir las vías respiratorias y provocar una situación de peligro que puede llevar incluso a la muerte si no se actúa a tiempo“, dijo el doctor Raimundo Gutiérrez Fonseca, secretario general de la Seorl-Ccc, según El Periódico.

“Para reducir el riesgo de aspiración lo aconsejable es quitarles la piel y las pepitas y cortarlas en varios trozos, de forma que sean más fáciles de digerir”, aconseja el Dr. Gutiérrez Fonseca.

Además de los niños pequeños, los mayores de 65 años tampoco deben comerlas tal cual sin tallar.

La incidencia de asfixia en los mayores es incluso siete ves mayor que en los niños y, además, los problemas se acrecentan si padecen trastornos de deglución, como la disfagia.

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