¿Recuerdas al chico con el pelo congelado? Esta es la dura verdad que se le ocultó al público

Por Daniel Cameron - La Gran Época
26 de marzo de 2019 6:17 PM Actualizado: 26 de marzo de 2019 6:17 PM

El 9 de enero de 2018, después de caminar 4,5 km en el frío helado, un alumno de tercer grado entró a su clase con 16 estudiantes con la cabeza llena de escarcha blanca. Su desconcertada maestra tomó una foto y la publicó en Internet. No esperaba que eso produciría un acalorado debate sobre la extrema pobreza en China, seguido de una intervención de los propagandistas del régimen chino trivializando astutamente el asunto con la clásica retórica comunista, lo que efectivamente logró disipar la discusión.

Wang Fuman, de ocho años de edad, vive en una sencilla casa de adobe con su abuela y su hermana mayor en el condado de Ludian, provincia de Yunnan. Su madre “desapareció” un día, y su padre es un trabajador migrante que no vive en su casa. Para ir a la escuela, el pequeño Wang camina más de una hora, lo que no es agradable en invierno, especialmente cuando no tiene ropa abrigada. El martes por la mañana, cuando se tomó esa foto, la temperatura era aproximadamente de -9 grados Celsius.

La imagen muy difundida de Wang con el pelo y las cejas con hielo incrustado golpeó un punto sensible para el régimen chino, cuyos altos funcionarios son sinónimos de malversación de fondos, soborno y corrupción.

Más de la mitad de la población china vive en la pobreza, un hecho que el régimen chino quiere mantener bajo la alfombra. Por ejemplo, 1,5 millones de residentes fueron desalojados de sus casas, ahora demolidas, y desplazados antes de los Juegos Olímpicos de Beijing de 2008, porque China quiere dar una falsa imagen a los visitantes extranjeros y, en su lugar, mostrar los llamativos edificios de apartamentos estilo occidental. Así que, cuando la foto del “niño congelado” Wang se volvió muy viral tanto en China como en el extranjero, los demagogos chinos entraron en acción.

Wang ya no es el símbolo de la pobreza rural, ya que ahora está siendo utilizado por el Partido Comunista Chino para publicitarse. El niño de 8 años fue invitado a Beijing y nombrado héroe patriótico. Fue fotografiado agitando la bandera comunista y jurando lealtad al Partido Comunista. Fue fotografiado con ropa antidisturbios de la policía y expresó su intención de convertirse en oficial de policía cuando crezca.

Esta foto, tomada el 11 de enero de 2018, muestra a Wang Fuman, también conocido como “Niño congelado”, con su familia en Ludian, en la provincia de Yunnan, en el suroeste de China. (©Getty Images)

Lo más probable es que no tenga ni idea de que la policía china está obligada a llevar a cabo la política genocida de Jiang Zemin de “eliminar” a los practicantes de Falun Dafa –que son un grupo de creyentes pacíficos– encarcelándolos y usándolos como un banco de órganos para alimentar el lucrativo comercio de trasplantes de China.

@Getty Images

Al tratar al niño como una celebridad, el régimen chino no solo consigue reforzar su propia reputación entre la población como el que “lucha por el pueblo”, como si fuera el niño luchó contra las heladas condiciones del invierno para llegar a la escuela, sino que además el cambio de enfoque trivializó y mitigó el debate sobre la abrumadora pobreza de China.

Wang Fuman, también conocido como “Niño congelado”, camina por un sendero en Ludian, en la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, el 12 de enero de 2018. (©Getty Images)

***

Mira a continuación

¿Por qué China se comporta de forma contraria al resto del mundo?

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.