Samsung cierra su fábrica en China por los aranceles estadounidenses que amenazan con afectar sus beneficios

Por Annie Wu - La Gran Época
03 de Mayo de 2018 Actualizado: 03 de Mayo de 2018

Los aranceles propuestos por Estados Unidos sobre los productos chinos de alta tecnología están teniendo un efecto dominó en las multinacionales con procesos de fabricación en China.

El conglomerado tecnológico surcoreano Samsung cerró su fábrica en el centro de producción de la ciudad de Shenzhen, en el sur de China, debido a la perspectiva de una caída de los beneficios cuando Estados Unidos imponga aranceles del 25 por ciento a los bienes tecnológicos importados de China, según un informe del 27 de abril de Lanjing TMT, un sitio web chino de noticias tecnológicas.

A principios de abril, la administración de Donald Trump anunció una lista de 1.300 productos chinos que serían objeto de aranceles punitivos, como robots industriales, televisores de pantalla plana y automóviles, por las prácticas de robo de propiedad intelectual de parte de China.

La fábrica de Samsung que se cerrará en Shenzhen, allí produce pantallas de televisión de cristal líquido para exportación, según un informe del periódico taiwanés Commercial Times.

La fábrica despedirá a unos 320 empleados, dejando solo seis ejecutivos surcoreanos, según Lanjing TMT. El total de las indemnizaciones por despido ascendería a 20 millones de yuan (3,15 millones de dólares).

A principios de mes, expertos de la industria habían advertido a Commercial Times en el mencionado informe que Samsung, LG y otras multinacionales estaban considerando cerrar sus operaciones en China debido a quedar atrapados por los aranceles estadounidenses.

El día de la inauguración de la feria de electrónica de consumo “Internationale Funk Ausstellung” en Berlín, Alemania, el 5 de septiembre de 2014, los visitantes miran un televisor de pantalla curva que se exhibe en un stand de Samsung. (Tobias Schwarz/AFP/Getty Images)

Un ejecutivo de Samsung señaló al periódico que las ganancias ya eran relativamente bajas al producir en China y exportar a Estados Unidos; solo el 10 por ciento de los televisores de la compañía destinados al mercado estadounidense se fabrican en China. “Si también sufrimos la sacudida de agregar un 25 por ciento de aranceles de importación, entonces no podremos equilibrar entre las ganancias y las pérdidas, y no tendremos más remedio que detener la producción [en China]”, declaró el ejecutivo a Commercial Times.

Un ejecutivo de LG también explicó al periódico, que dadas las recientes tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, la compañía estaba considerando trasladar la producción a otros países.

Una tendencia a dejar China

Samsung sufrió retrocesos el año pasado, especialmente con boicots contra Corea del Sur en China tras la decisión de Corea del Sur de ayudar a Estados Unidos a instalar el sistema de defensa de misiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defense) para contrarrestar las amenazas norcoreanas.

Mientras tanto, los costos de operación en China están en aumento. El aumento de los salarios y de los precios de la tierra alteró los planes a muchas multinacionales que una vez se dirigieron a China en busca de manufacturas baratas y ahora la búsqueda está orientada a otro lugar.

Samsung, por ejemplo, invirtió mucho en Vietnam. Nikkei Asian Review informó que el 51 por ciento de los teléfonos inteligentes de Samsung se producen actualmente en Vietnam. La compañía invirtió 17.300 millones de dólares en el país asiático, creando 140.000 puestos de trabajo.

Los teléfonos inteligentes Samsung Galaxy Note8 se exhiben en una sala de exposición de la compañía en Seúl, Corea del Sur, el 31 de octubre de 2017. (Jung Yeon-Je/AFP/Getty Images)

Los medios de comunicación chinos informaron previamente que los empleados chinos de Samsung disminuyeron de 35.600 puestos de trabajo en 2013 a unos 8.580 en 2015.

Algunos expertos estimaron que si Samsung abandonara China por completo, se perderían más de 100.000 puestos de trabajo.

Esto se debe a que muchos proveedores chinos, como Suzhou Puguang Mechanical and Electrical  producen piezas tecnológicas para Samsung y confían en su negocio.

En los últimos años, algunas de esas fábricas proveedoras  cerraron debido a pérdidas operativas, como la Dongguan Wuzhen Electronic Technology en 2016.

El éxodo de empresas extranjeras se produce a medida que China lucha por mejorar su sector manufacturero y estimular el tipo de crecimiento que impulsará al país a convertirse en una economía avanzada.

En julio de 2017, las autoridades de Shenzhen publicaron un documento sobre la economía de la ciudad, que reveló que más de 15.000 empresas abandonaron Shenzhen en los últimos meses, entre ellas la multinacional holandesa Philips y la empresa estadounidense Honeywell.

 

Ling Yun contribuyó con este informe.

 

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