El secreto de la longevidad: ancianos de más de 100 años revelan cómo lo lograron

Por CELESTE ARMENTA - LA GRAN ÉPOCA
17 de Agosto de 2019 Actualizado: 17 de Agosto de 2019

Tener una vida larga y feliz es el deseo de muchas personas, pero, ¿hay algún secreto que nos pueda ayudar a ganarle a las estadísticas y a la vez mantenernos saludables? Te presentamos una lista de algunas de las personas registradas como las más longevas del mundo y sus consejos para rebasar el centenario de vida.

Natalia Reynoso, 119 años

Nacida el 27 de julio de 1900 en Médanos, Argentina, Natalia tuvo 9 hijos de los cuales solo queda uno de 83 años, con el que vive actualmente en la ciudad entrerriana Gualeguaychú. Esta longeva mujer que quedó viuda a los 36 años, dedicó su vida a domar caballos, según reportó Crónica.

¿El secreto para llegar a los 119 años? “Vivir tranquila y feliz”, apuntó al mismo medio. Aunque el factor hereditario también juega un papel en esta historia, ya que su madre alcanzó los 120 años y su padre 112.

“Está bien de salud, habla muy bien y está muy lúcida. Todo lo que le preguntes, te lo va a contestar. Tal vez, con pocas palabras, pero te entiende y te contesta. Vivimos juntos en una casa de acá del barrio, me encuentro muy bien con ella, soy muy feliz de tenerla conmigo, es un gran regalo que nos dio la vida”, comentó su hijo en una entrevista en 2016 para el mismo medio.

Julia Flores Colque, 118 años

Julia vio la luz brillar el 26 de octubre de 1900, en Japo, Bolivia, y actualmente vive en Cochabamba.”Mamá Julia”, como es llamada cariñosamente, esta increíble indígena quechua nunca se casó ni tuvo hijos, pero vive rodeada de familiares y amigos que la describen como “la más sana de la casa”, publicó El Comercio.

Entre sus pasiones está tocar el charango, un instrumento de cuerdas andino, y debido a que gran parte de su vida la dedicó a vender frutas y verduras, esa es la base de su alimentación, junto con la carne y papa deshidratada o “chuño”; aunque tiene sus vicios también: la coca y el pastel, comentó su sobrina Agustina.

“Si sabía que vendrían me hubiera acordado de las canciones”, comentó Julia en su último cumpleaños en 2018, donde familiares amigos y el alcalde llegaron para agasajarla.

Kane Tanaka, 116 años

Nacida el 2 de enero de 1903 en Fukuoka, Japón, ostenta el registro como la persona más longeva con vida por el Guinness World Record.

Cotidianamente, Kane se despierta a las 6 de la mañana, y por las tardes ejercita su cerebro resolviendo problemas matemáticos. Otra habilidad que conserva es la de jugar Othello, un juego de mesa de estrategia que la ha convertido en una experta que difícilmente es vencida por sus compañeros en el hogar de descanso donde vive, según informó la página oficial de los records mundiales.

El día que se la presentó públicamente como la persona más longeva registrada con vida, le obsequiaron una caja de bombones, y al preguntarle cuántos se comería, ella alegre y despreocupadamente dijo “100”.

Elizabeth Francis, 110 años

Nacida en Louisiana, EE.UU., en 1909, es una afroamericana que el pasado julio celebró su cumpleaños en su residencia actual en Texas, acompañada de su familia. Y como un evento poco común, incluso el alcalde de su ciudad llegó a felicitarla, según reportó People.

Elizabeth no tiene ninguna receta especial para su longevidad, pero sí asegura que es una “bendición del Señor. Él es quien me mantiene. Por eso estoy viviendo”, comentó a ABC 13, “Una vida posible gracias a su fe”, agregó.

Saludable y con buena memoria, es como su familia la describe, además de portadora de una gran sabiduría y sonrisa en su rostro.

Louise Signore, 107 años

De ascendencia italiana, Louise nació en Manhattan en 1912, y actualmente vive en el Bronx, Nueva York, en EE.UU. El pasado 31 de julio llegó a las 107 primaveras y lo celebró en grande con familiares y amigos, aunque nunca se casó.

En completa lucidez, Louise bromea: “¿Por qué tanto alboroto?, dije que ya tuve suficientes fiestas”, expresó a CBS New York.

Según comentó en una entrevista al mismo medio, bailar, la comida italiana y dormir a las 11 p.m., ha sido muy bueno para su salud. Destaca también que nunca adquirió el hábito de beber refresco y pasteles refinados. Por supuesto, en su último cumpleaños hubo excepción y se deleitó comiendo pastel.

Al perecer no importa la raza, si se es urbano o se vive en la montaña andina o si se toma refresco o no, estos ancianos que rebasaron el centenario no siguen un patrón en especial, pero su sonrisa te puede dar un referente del estado de su corazón y su mente.

¿Y tú, tienes algún habito que te pueda ayudar a llegar al 2119?

¡No dejes que la edad te impida ser feliz!

 

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