Tiburón prehistórico ataca a un submarino y da un susto a la tripulación (video)

Por Jesús de León – La Gran Época
05 de Julio de 2019 Actualizado: 05 de Julio de 2019

Un grupo de investigadores logró la semana pasada filmar a un tiburón prehistórico que vive en las profundidades en el instante en que arremete contra el submarino en el que se encontraban.

En un video grabado por el submarino de la expedición Ocean X, se muestra el momento en el que el tiburón prehistórico seis agallas emerge y ataca a casi 520 metros de profundidad.

“Esta antigua especie es anterior a la mayoría de los dinosaurios, y es un depredador dominante del ecosistema de los fondos marinos”, informó la expedición Ocean X. El tiburón de seis agallas apenas ha evolucionado de sus ancestros del período Jurásico hace unos 190 millones de años.

El encuentro fue aprovechado para colocarle una marca satelital al escurridizo tiburón, de acuerdo con el científico principal de esta misión, el Dr. Dean Grubbs, del Laboratorio Marino de la Universidad de Florida (FSU).

Debido a que este tiburón “sixgill”, o de seis agallas, es una especie que vive en las aguas profundas, es difícil que puedan ser marcados de esta manera.

En el vídeo, grabado por Gavin Naylor, se observa el momento en que el animal se dirige hacia el submarino, causando una nube de arena, y como de repente atrapa la cámara del submarino con sus pequeños dientes.

Ocean X es una misión para explorar el océano, y es operado desde el barco de investigación Alucia.

Al tercer intento

El viaje para llegar a encontrar a este tiburón, según contó el sitio web de Ocean X, fue increíblemente largo y complejo.

La idea comenzó cuando el Dr. Grubbs, junto con los investigadores Edd Brooks y Brendan Talwar del Instituto Cape Eleuthera (CEI), pensaron sobre el regreso del barco Alucia a las Bahamas.

Entonces decidieron marcar directamente a uno de estos tiburones desde el sumergible.

En un primer viaje, un magnífico sixgill (seis agallas) entró a ver el submarino, pero giró su panza en el último segundo. Aunque los seis agallas son enormes (pueden crecer hasta ocho metros de largo, y en promedio son más grandes que los grandes tiburones blancos), el área adecuada para aplicar la etiqueta satelital es muy delimitada, y tiene aproximadamente el tamaño de un iPad.

El segundo intento fue en febrero de este año cuando dieron con otro seis agallas que se acercó hasta el sumergible, pero al apretar el gatillo del arpón este no disparó.

En la tercera ocasión se dirigieron hasta Cabo Eleuthera donde realizaron una primera inmersión el 26 de junio.

La tripulación puso una caja llena de cebo en el fondo del mar esa mañana y para cuando el submarino descendió el área estaba llena de tiburones.

La inmersión se hizo durante la noche porque los seis agallas tienen una ruta de migración diurna.

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This is the sixgill from last night—she was about 12 feet long and actually picked up the bait crate that had been laid earlier in the day by @ceibahamas. We got a shot off, but she was just a little too close to the speargun, and so it didn’t have *quite* enough momentum. “It bounced off her and she barely flinched,” said @floridastateuniversity Dean Grubbs. Tonight we’ll adjust accordingly. Follow on our Story for live updates. . . . #shark #sharks #sharkweek #ocean #marinebiology #sharklover #savesharks #bluntnose #sixgill #underwater #sharklove #nature #sharky #wildlife #alucia #underwaterphotography #jaws #sealife #bahamas #sea #fish #sharkconservation #sharknation #savethesharks #animals #oceanlife #sharksofinstagram #oceanx #submersible #sea #travel

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El cajón de comida y el sitio de buceo fueron seleccionados para poder capturarlos en sus viajes diarios desde las profundidades del mar hasta aguas más someras (se encuentran generalmente entre los 800 y los 1100 metros, pero se pueden encontrar a más del doble de esas profundidades).

La primera noche había seis agallas por todas partes: “Alineamos el disparo, disparamos la etiqueta…. y rebotó en la piel de una hembra Sixgill”.

En la segunda noche los investigadores esperaron, pero no aparecieron tiburones.

Luego, durante la tercera noche los tiburones estaban de vuelta, pero de nuevo fallaron con el arpón cuando vino un mero grande y se etiquetó a sí mismo (vino exactamente hasta la posición correcta de marcado).

Finalmente, durante la cuarta y última noche, según Ocean X, “todo el mundo estaba nervioso, aunque nadie lo decía”.

Alrededor de las 9:50 pm llegaron los seis agallas.

Se hizo el disparo y veinte segundos después, se escuchó entre los investigadores: “Roger, Nadir. La etiqueta dio en un macho grande”.

Según la expedición lo ocurrido fue histórico porque demostró que se puede etiquetar a los habitantes de las profundidades marinas y obtener importantes conocimientos sobre su movimiento y su comportamiento.

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