Trump abre las puertas a una solución pacífica al conflicto de Corea del Norte

15 de Noviembre de 2017 Actualizado: 16 de Noviembre de 2017

Análisis de noticias

El presidente Donald Trump abrió la puerta a una solución pacífica de la crisis nuclear norcoreana.

Hablando ante la Asamblea Nacional de Corea del Sur el 7 de noviembre, Trump transmitió un mensaje personal al dictador Kim Jong Un.

“También vine a esta península para transmitir un mensaje directamente al líder de la dictadura norcoreana: las armas que estás adquiriendo no te hacen más seguro. Estás poniendo tu régimen en grave peligro. Cada paso que das en este camino oscuro aumenta el peligro al que te enfrentas”, afirmó el Presidente estadounidense.

Sin embargo, a pesar de la implacable búsqueda de Corea del Norte de armas nucleares, y sus frecuentes amenazas de usarlas contra Estados Unidos y aliados clave, Trump señaló que hay un camino a seguir.

“A pesar de todos los crímenes que cometiste contra Dios y contra el hombre, estamos listos para ofrecer, y lo haremos: proponemos un camino hacia un futuro mucho mejor”, ratificó el mandatario norteamericano.

“Comienza con el fin de la agresión de tu régimen, el fin del desarrollo de misiles balísticos, y la desnuclearización completa, verificable y total”.

Ese futuro mejor podría encontrarse en el elogio que Trump dio a Corea del Sur en su discurso.

“Familia por familia, ciudad por ciudad, la gente de Corea del Sur construyó este país en lo que es hoy, una de las grandes naciones del mundo. Y los felicito. En menos de una vida, Corea del Sur pasó de la devastación total a ser una de las naciones más ricas del planeta”, manifestó.

“Hoy en día, su economía es más de 350 veces mayor que la de 1960. El comercio aumentó 1.900 veces. La esperanza de vida  pasó de 53 años a más de 82 años”.

La declaración del Presidente estadounidense en Corea del Sur concuerda con su empuje por una solución diplomática a la crisis. El mes pasado, el secretario de Estado Rex Tillerson declaró a la CNN que Trump le había dado instrucciones para encontrar una solución diplomática, mientras se preparaban planes militares de contingencia para presionar a Kim Jong Un a la mesa de negociaciones.

Con esos planes militares totalmente en marcha, incluyendo el despliegue de tres portaaviones en el Pacífico Occidental, el Presidente norteamericano, un firme creyente en la doctrina de la paz a través de la fuerza, está agregando presión personal para llevar a Kim a la mesa de negociaciones.

Un tuit del 12 de noviembre por Trump podría señalar el cambio de estrategia del mandatario estadounidense. Mientras respondía a los medios de comunicación estatales de Corea del Norte, que lo habían descrito como “un viejo lunático”, Trump formuló acerca de Kim que “NUNCA lo llamaría ‘bajo y gordo’?”y escribió que en realidad se está esforzando mucho “para ser su amigo”.

Aunque el tuit puede ser interpretado de muchas maneras diferentes, incluyendo como un simple golpe contra el insulto norcoreano combinado con el sarcasmo de tratar de ser amigos, en realidad podría señalar un cambio en la estrategia del Presidente norteamericano.

A pesar de la amenaza de la fuerza militar, Corea del Norte no se involucró en conversaciones sobre su programa nuclear. Ampliar la oferta de un futuro mejor para Corea del Norte y el compromiso personal ofrece otra forma de fomentar el diálogo.

La construcción de relaciones del mandatario estadounidense con otros líderes le fue útil hasta ahora. Ha cultivado una estrecha relación con el presidente chino Xi Jinping, lo que resultó que China fuera más allá de las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU para contrarrestar a Corea del Norte.

Japón, Corea del Sur, China, Vietnam, Filipinas y Australia están entre las naciones que se comprometieron a ayudar a Estados Unidos a resolver la crisis nuclear de Corea del Norte.

“La situación de Corea del Norte sigue siendo un problema”, planteó Trump el 12 de noviembre mientras estaba en Filipinas.

“El presidente Xi creo que va a ser una gran ayuda… espero que Rusia también sea de gran ayuda”, apuntó.

Mientras que el Presidente norteamericano cultivó una estrecha relación con el líder chino Xi Jinping, así como con el primer ministro japonés Shinzo Abe, y  trabajó para mejorar las relaciones con el presidente surcoreano Moon Jae-in, no pudo hacer lo mismo en su relación con el presidente ruso Putin.

El mandatario estadounidense expuso que el falso relato de que él conspiró con Rusia para ganar las elecciones, le dificultó mejorar las relaciones con Rusia.

“Lo llamo la ‘barrera demócrata artificial’, se interpone en el camino, lo que es una lástima”, señaló Trump.

“Estamos hablando de millones y millones de vidas. Esto no es cosa de niños. Esta es la realidad. Y si Rusia nos ayudara, además de China, este problema desaparecería mucho más rápido”.

TE RECOMENDAMOS