Un adolescente en EE.UU. murió por posibles golpes sufridos cuando era un bebé

Por Richard Szabo - La Gran Época
23 de Mayo de 2019 Actualizado: 23 de Mayo de 2019

Las autoridades de Ohio, Estados Unidos creen que un adolescente murió a causa de unas lesiones que sufrió hace más de una década cuando aún era un bebé.

El 18 de mayo, el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati declaró muerto a Carl Leggett, de 14 años, y el forense del Condado de Hamilton está tratando el incidente como un “aparente homicidio”.

Se realizó una autopsia y la causa de la muerte es desconocida, según un informe de un médico forense publicado el 20 de mayo. También se realizaron pruebas de laboratorio y no habrán resultados concluyentes por parte del médico forense hasta al menos junio.

Mientras tanto, los investigadores están examinando si Carl pudo haber muerto por las lesiones que sufrió cuando fue golpeado cuando era un bebé.

En un caso judicial en 2005, su abuela Shannon Jordan testificó que el novio de la madre de Carl, Terry Stiles, había golpeado y sacudido al niño cuando era solo un bebé de 5 meses.

Terry fue condenado a ocho años de cárcel por agredir y arruinar lo que pudo haber sido una infancia feliz y saludable para Carl.

“La vida de Carl no fue más que dolor, medicamentos, hospitalizaciones”, dijo Jordan, según KCCI.

Los investigadores afirman que las palizas ocurrieron en Arlington Heights cuando la madre de Carl, Sierra Burton, quien ahora vive en Florida, estaba durmiendo y dejó a Terry a cargo del bebé.

Sierra pareció mostrar remordimiento por el maltrato de su hijo cuando hizo una declaración entre lágrimas a los medios de comunicación.

“No tuvimos la oportunidad de verlo caminar ni nada”, le dijo Burton a KCCI el 20 de mayo. “Tienen que tener cuidado con las personas que llevas con tus hijos. Pensamos, o yo pensé, que podía confiar en él en ese momento”.

Cuando empezaron las palizas, la cabeza de Carl se hinchó hasta tres veces más del tamaño normal.

Incluso el simple hecho de voltear al bebé era un desafío porque sus pequeños brazos se contraían.

“Estaban duros”, dijo la abuela. “Apenas podías abrirlos cuando lo bañabas, así que no podías ponerle ropa y yo le ponía paños limpios en su pecho “.

Shannon tomó un respiro rápido cuando mostró el último paño que colocó sobre su pecho. Ella afirmó que preparó 48 jeringas al día para ayudar a lidiar con el dolor de Carl causado por las palizas.

“Ahí está la cama de Carl”, dijo, indicando a un reportero de KCCI la esquina de la habitación delantera de un apartamento. “No podía dejar de escucharlo porque necesitaba mucha succión debido a su traquea, por lo que nuestra vida era estar en esta habitación”.

El mayor arrepentimiento de Shannon es que Carl murió cuando tenía todo una vida por delante, obligado a vivir una vida de cuidado constante, incapaz de hacer nada por sí mismo y vivir la vida que se suponía que debía disfrutar.

“Perdimos un alma preciosa y no es justo porque él no recibió la vida que se suponía debía tener”, dijo.

Aunque Terry ya cumplió su condena tras las rejas, Shannon culpa al atacante convicto por la muerte de Carl.

“Lo que le hizo a Carl es, creo, el resultado directo de por qué Carl no está aquí ahora”, dijo. “Si nunca hubiera puesto sus manos sobre ese bebé, Carl sería un niño de 14 años en la escuela, jugando a la Xbox [o] jugando afuera”.

Un servicio fúnebre para Carl se llevará a cabo el 23 de mayo.

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