Un nuevo sistema de vigilancia chino hace que para los tibetanos sea más difícil escapar

11 de Noviembre de 2015 Actualizado: 11 de Noviembre de 2015

Mientras que la mayoría de los países están buscando formas de prevenir que entren los inmigrantes ilegales, el régimen chino está buscando maneras para evitar que sus propios ciudadanos se escapen.

Un nuevo sistema de vigilancia fronteriza fue introducido por el Partido Comunista Chino (PCCh), declaró el medio de comunicación estatal China Daily el 6 de noviembre. Utiliza radares avanzados y aviones no tripulados para rastrear a las personas, y ya fue desplegado por las unidades de defensa de la frontera en Xinjiang, Yunnan y Tíbet.

Mientras que el sistema es considerado como una forma para detener el tráfico de drogas y los cruces ilegales en la frontera, es muy probable que sea utilizado para rastrear y arrestar a grupos minoritarios perseguidos, en particular a los uigures musulmanes en Xinjiang, y a los tibetanos, en su intento de escapar del régimen chino.

Según Alistair Currie, portavoz del grupo activista Free Tibet (un Tíbet libre), el nuevo sistema de vigilancia añade otra capa de riesgo para los tibetanos que tienen la esperanza de escapar del régimen chino, lo que a menudo significa tomar una peligrosa caminata a Nepal.

“Ya es muy difícil para los tibetanos poder escapar del Tíbet, especialmente a través de rutas terrestres”, dijo Currie, en una entrevista por correo electrónico.

Los soldados chinos son conocidos a lo largo de las fronteras porque disparan y matan a los refugiados tibetanos, incluyendo mujeres y niños, en el momento que estos intentan  huir de China.

Estos asesinatos fueron filmados en  el 2008, y mostraron a soldados chinos disparándole a tibetanos cerca de  Nangpa La Pass, cuando trataban de llegar a Nepal.

Según China Daily, con el nuevo sistema, “la gente que trate de cruzar la frontera será detectada”, y luego “automáticamente notificar a los soldados”.

A través de los años, de acuerdo con Currie, este viaje se ha hecho más difícil para los tibetanos. Dijo que han “visto un enorme descenso en el número de refugiados”, que pasaron de miles por año, a cientos, y posiblemente a sólo decenas ahora.

Dijo que los tibetanos pueden ser creativos al buscar vías para escapar fuera de China, pero con el nuevo sistema, “sin duda parece que va a hacer mucho más difícil para los que lo intenten hacer en el futuro”.

Currie dijo que es difícil decir cómo está siendo percibido el sistema por los tibetanos, ya que “es extremadamente difícil sacar información del Tíbet por el nivel de vigilancia y riesgo”.

El sistema fue diseñado por el instituto Southwestern Institute of Technology and Physics, que es una filial de China North Industries Group Corp, uno de los principales fabricantes de armas del PCCh.

Según China Daily, el sistema de vigilancia es capaz de vigilar las fronteras  las 24 horas del día, y opera en todo tipo de climas. Utiliza dispositivos electro-ópticos, radares, equipos de comunicaciones, instrumentos de comando y control, y  herramientas para el análisis de imágenes.

Un representante del instituto Southwestern Institute of Technology and Physics, Mao Weichen, le dijo a China Daily que el PCCh cuenta actualmente con sistemas de monitoreo de fronteras en el lugar, particularmente en Xinjiang, Guangdong y Heilongjiang, pero estos se basan principalmente en solo video de vigilancia.

El nuevo sistema, “tiene una cobertura más amplia y de más disuasión gracias al uso de aviones no tripulados y armas acústicas”, dijo Mao.

Las armas acústicas utilizan el sonido para dañar, incapacitar o matar a la gente. Las armas de este tipo se utilizan normalmente para dispersar multitudes con un poder que causan dolor y desorientación, y las que son más suaves pueden causar náuseas o malestar.

Sin embargo, Currie dijo que el interés por este nuevo sistema de vigilancia va más allá de los tibetanos que tratan de cruzar la frontera.

“Tener un ‘espía-en-el-cielo” en zonas fronterizas incrementa también las oportunidades para el Estado de monitorear la actividades de los tibetanos en aquellas áreas no relacionadas con la propia frontera”, dijo.

El PCCh con frecuencia tiene dificultades para hacer el seguimiento de personas en áreas remotas como el Tíbet, dijo, señalando que los nuevos sistemas parecen “un nuevo mecanismo de control del Estado”.

Mientras las noticias de abusos contra los derechos humanos en el Tíbet han estado más silenciados, la supresión de los tibetanos y otros grupos en China por parte del PCCh no ha disminuido.

No escuchar nueva información puede atribuirse en parte a que el régimen chino es cada vez más eficiente en la represión.

“Ciertamente estamos al tanto de casos de tortura hace varios años y hay pocas razones para creer que ha cambiado”, dijo Currie, señalando que Free Tíbet recibió recientemente un documento del 2014 que detalla recompensas para los guardias fronterizos chinos en el condado de Purang, el cual limita con Nepal.

El documento describe un sistema similar al soviético para recompensar a la gente por entregar a sus vecinos. Describe cómo el PCCh recompensará a las personas por obtener información sobre “fuga ilegal y por gente que entre en el país” y también los que informen sobre “actividades separatistas” de tibetanos que todavía sean leales al Dalai Lama.

Las recompensas van desde 500 a 50.000 yuanes, y el documento declara que si “cualquier persona” arresta a la persona que se busca, y lo lleva a la Oficina de Seguridad Pública, la persona “será recompensado dos veces y media más que la recompensa prescrita”.

“Por la información recogida por dos o más agricultores y nómadas, una recompensa promedio se dará de acuerdo a la cantidad de personas”, afirma.

El nuevo sistema llevará lo que ya es un programa extremadamente autoritario a un nuevo nivel.

“Es evidente que un sistema basado en la tecnología ofrece ventajas sustanciales que el de usar a los miembros de la comunidad que por lo general estarán muy resistentes a prestar tal asistencia al régimen”, dijo Currie.

Señaló que los voceros estatales del PCCh tienden a exagerar en sus informes, pero el sistema se basará en otros sistemas actualmente en vigor, los cuales ya han hecho muy difícil el escape para los tibetanos.

“La infraestructura en la seguridad nacional de China en el oeste la cual incluye carreteras, ferrocarriles y aeropuertos, es muy prolífera en el Tíbet, esto es igualmente útil para permitir el despliegue de las fuerzas de represión en cualquier lugar que ellos consideren necesario en esa región”, dijo Currie.

Y añadió: “este proyecto es totalmente coherente con ese patrón”.

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