Un Think Tank secreto del Departamento de Defensa pagó USD 1 millón a un espía del FBI en la campaña de Trump

Por Petr Svab - La Gran Época
24 de Mayo de 2018 Actualizado: 24 de Mayo de 2018

Stefan Halper, el informante del FBI que espió la campaña del entonces candidato Donald Trump, recibió más de un millón de dólares de un Think Tank secreto del Departamento de Defensa.

Halper recibió cinco pagos, según los registros del gobierno. La primera vez en 2012, por unos 198.000 dólares, fue por un contrato de investigación con la Oficina de Evaluación de la Red, un tanque de pensamiento de estrategias que depende directamente del secretario de Defensa. La naturaleza de la investigación no está clara aún.

El segundo pago de 204.000 dólares se realizó en 2014 con un contrato descrito como “investigación y estudios – el año 2030”.

El tercer pago de unos 245.000 dólares se efectuó en 2015. El contrato figuraba como “Gestión Administrativa y  Servicios de Consultoría de Gerencia General”, pero la descripción decía “Estudio de la relación Rusia-China”.

El 26 de septiembre de 2016, un día antes de que expirara el contrato anterior, los registros indican que el gobierno ejerció una opción para extender el contrato hasta el 29 de marzo de 2018 – esta vez por casi 412.000 dólares. El trabajo de Stefan Halper fue descripto como “estudios especiales/análisis- política de seguridad nacional/exterior”.

La última suma se pagó en dos cuotas: una el 27 de septiembre de 2016, por unos 282.000 dólares y la última el 26 de julio de 2017, por unos 129.000 dólares.

Stefan Halper tiene vínculos con la CIA y el MI6 (agencia de inteligencia británica). Y había servido en las administraciones de Nixon, Ford y Reagan y es profesor en la Universidad de Cambridge.

Halper fue, en efecto, revelado como informante del FBI por The Washington Post y The New York Times el 18 de mayo, después de que otros, como el bloguero Jeff Carlson, sugirieron lo mismo.

Basado en las filtraciones a los periódicos, el FBI estuvo utilizando a Stefan Halper en su investigación sobre los posibles vínculos entre la campaña de Trump y Rusia.

Stefan Halper se reunió con Carter Page, que fue asesor voluntario de la campaña Trump, en un simposio de Cambridge celebrado los días 11 y 12 de julio de 2016. Page acababa de regresar de un viaje a Rusia unos días antes y refirió que permaneció en contacto con Halper los siguientes meses, reportó The Daily Caller.

El viaje de Carter Page se convirtió en objeto de afirmaciones infundadas en el dossier Steele, una investigación de la oposición realizada por el ex agente de inteligencia británico Christopher Steele y financiada por la campaña de Hillary Clinton y el Comité Nacional Demócrata (DNC por sus siglas en inglés). Se confió demasiado en el dossier para obtener una orden judicial de espionaje contra Page varias semanas antes de las elecciones presidenciales, según un memorando de la mayoría republicana en el Comité de Inteligencia de la Cámara.

Altos funcionarios del FBI y del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) autorizaron la orden y ocultaron intencionalmente al Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés) que gran parte de las pruebas presentadas en la solicitud de vigilancia se basaban en el expediente Steele, detalla el memorándum.

En el expediente se afirma que Carter Page se había reunido con un funcionario ruso y un alto ejecutivo de una importante empresa petrolera rusa durante su viaje. Ninguna de las dos reuniones fue corroborada. Page negó bajo juramento que se reunió con esos individuos.

El momento de la reunión de Page-Halper es significativo porque el FBI, basándose en filtraciones anteriores hechas al New York Times, comenzó a buscar todo tipo de nexo entre Trump-Rusia solo después de que Wikileaks comenzó a publicar correos electrónicos del servidor del Comité Nacional Demócrata el 22 de julio.

La publicación de Wikileaks impulsó a Alexander Downer, entonces embajador australiano en Londres, a enviar un cable oficial a Canberra sobre su conversación anterior con George Papadopulos, asesor voluntario de la campaña de Trump. Esa información fue luego comunicada al FBI con la ayuda de Joe Hockey, embajador australiano en Estados Unidos, reportó The Sydney Morning Herald, sin mencionar ninguna fuente.

El 6 de mayo, la asesora de Downer, Erika Thompson, contactó a Papadopulos y le pidió que se reuniera con Downer, reportó The Daily Caller. Alrededor del 10 de mayo, los tres se reunieron en el restaurante Kensington Gardens en Londres. No está claro si alguien más asistió. Después de unas copas, Papadopulos le refirió a Downer que, unas dos semanas antes, el académico maltés Joseph Mifsud le había dicho que los rusos tenían “suciedad” sobre Hillary Clinton y miles de sus correos electrónicos.

Papadopulos dijo que pensó que Mifsud estaba hablando de algunos de los 30.000 correos electrónicos que Hillary Clinton borró en lugar de entregarlos al FBI cuando fue investigada por mal manejo de información clasificada como secretaria de Estado. Algunos de los correos electrónicos borrados fueron encontrados más tarde en la computadora portátil del desprestigiado ex congresista Anthony Weiner.

Stefan Halper también se había reunido con Papadopulos.

El 2 de septiembre de 2016, Halper ofreció a Papadopulos 3000 dólares y un viaje pagado a Londres para escribir un documento sobre un yacimiento de gas en el Mar Mediterráneo. Papadopulos aceptó la oferta y voló a Londres, donde conoció a Halper y a su asistente, reportó The Daily Caller, basándose en una fuente anónima.

Durante la reunión, Stefan Halper preguntó: “George, sabes cómo piratear los correos electrónicos de Rusia, ¿no?” Papadopoulos replicó a Halper que no sabía nada sobre correos electrónicos o piratería rusa.

El 31 de agosto o el 1 de septiembre de 2016, Halper también se reunió con el copresidente de la campaña de Trump, Sam Clovis, en el norte de Virginia y ofreció ayuda para la campaña de Trump con la política exterior, informó The Washington Post. El abogado de Clovis comentó que en su mayoría hablaron sobre asuntos de China. Y que el tema Rusia no apareció.

Varios días antes de las elecciones, Halper expresó que, en su opinión, la victoria de Hillary Clinton “sería lo mejor para las relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido y para las relaciones con la Unión Europea” y agregó que sería más predecible y menos disruptiva que Donald Trump en una entrevista con Sputnik.

 

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