EE.UU. advierte sobre imposición “arbitraria” de leyes y medidas de China contra el COVID

Por Frank Fang
10 de Abril de 2022 10:30 AM Actualizado: 10 de Abril de 2022 10:32 AM

El 9 de abril, el Departamento de Estado de EE.UU. advirtió a los estadounidenses que lo pensaran dos veces antes de viajar a China debido a las medidas “arbitrarias” del régimen chino contra el COVID-19. También autorizó a los empleados gubernamentales no esenciales y a sus familias a abandonar el consulado de Shanghái tras el cierre total de la ciudad.

“Se les pide a los ciudadanos estadounidenses que reconsideren sus viajes a la RPC [República Popular China] debido a la aplicación arbitraria de leyes locales y de restricciones relacionadas con el COVID-19”, dijo la Embajada de EE.UU. en China en un comunicado.

La embajada agregó: “Además, los ciudadanos estadounidenses no deben viajar a la Región Administrativa Especial de Hong Kong de la República Popular China, la provincia de Jilin y el municipio de Shanghai debido a las restricciones relacionadas con el COVID-19, incluido el riesgo de separación de padres e hijos”.

El 10 de abril, los funcionarios de salud de Shanghái informaron que solo el día anterior se habían reportado 24,943 nuevos casos de la variante ómicron del virus del PCCh (Partido Comunista Chino), lo que eleva el total de contagios en la ciudad a más de 170,000 desde marzo. Sin embargo, muchas más personas podrían haber sido infectadas debido a que expertosresidentes chinos han dicho que los funcionarios chinos están haciendo registros por debajo de las cifras de infecciones y muertes reales.

Los funcionarios de Shanghái han impuesto medidas draconianas tomadas del libro de jugadas “cero-COVID” del régimen comunista. La ciudad ha estado cerrada desde el 28 de marzo, y el 9 de abril marcó el cuarto día consecutivo en que todos los residentes de la ciudad fueron sometidos a pruebas para COVID-19.

La política de Shanghái de separar por la fuerza a los niños que dieron positivo de sus padres libres del virus ha provocado la protesta de los residentes de la ciudad y de los diplomáticos occidentales. Recientemente, diplomáticos de 24 países europeos le escribieron al Ministerio de Relaciones Exteriores de China instando a Beijing a no tomar tal medida.

Otras quejas de los residentes de Shanghái incluyen la escasez de alimentos y la falta de acceso a tratamiento médico y medicamentos para enfermedades diferentes del COVID-19. Recientemente agentes del orden en Shanghái agredieron, presuntamente, a los residentes por violar las medidas de cuarentena.

El embajador de Estados Unidos en China, Nicholas Burns, le dijo a Beijing que le preocupaban las medidas de China relacionadas con el virus del PCCh.

“El embajador Burns y otros funcionarios del Departamento y de la Misión han planteado sus preocupaciones, en relación con el brote y con las medidas de control de la RPC, directamente a los funcionarios de la RPC, y les hemos informado sobre la decisión de salida voluntaria”, según un comunicado.

Los funcionarios chinos han reaccionado mal a las críticas de Estados Unidos sobre las políticas contra el COVID-19. El 9 de abril, Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, dijo que las preocupaciones de Estados Unidos eran una “acusación sin fundamento”, según un comunicado.

Un policía con equipo de protección personal camina por una calle durante un cierre por COVID-19 en el distrito de Jing’an, en Shanghái, el 8 de abril de 2022. (Hector Retamal/AFP vía Getty Images)

Un aviso de viaje del Departamento de Estado sobre China les advierte a los ciudadanos estadounidenses que es posible que no sean libres de viajar al completar su cuarentena obligatoria a su llegada.

“Incluso después de completar la cuarentena a la llegada, los viajeros a la República Popular China y Hong Kong pueden enfrentar cuarentenas adicionales y pruebas obligatorias, así como restricciones de movimiento y acceso, incluido el acceso a servicios médicos y transporte público”, dice el aviso.

Pero lo que debería ser más alarmante para los extranjeros que desean viajar a China es que Beijing aplica arbitrariamente las leyes locales para algunos fines muy específicos.

“El gobierno de la República Popular China hace cumplir arbitrariamente las leyes locales, incluida la realización de detenciones arbitrarias e injustas y el uso de prohibiciones de salida a ciudadanos estadounidenses y ciudadanos de otros países sin el debido proceso legal”, según el aviso de viaje.

Explica que el régimen chino ha utilizado las detenciones arbitrarias para “obligar a las personas a participar” en las investigaciones locales y “ganar influencia en negociaciones con gobiernos extranjeros”.

China es conocida por practicar la “diplomacia de rehenes“. Dos víctimas conocidas son Michael Kovrig y Michael Spavor, dos canadienses que fueron liberados en septiembre de 2021 después de haber estado detenidos en China durante más de 1000 días.

En junio del año pasado, el grupo de derechos humanos Safeguard Defenders, con sede en Madrid, informó que China estaba participando en “secuestros masivos respaldados por el estado”, en los que la policía china hacía “desaparecer” a personas sin una orden judicial bajo un sistema conocido como “Vigilancia residencial en un lugar designado (RSDL)”, el grupo dijo que el sistema de secuestros tiene decenas de miles de víctimas, incluidos extranjeros, desde 2013.

El fundador y director del grupo, Peter Dahlin, en su análisis para The Epoch Times del 1 de abril, declaró que podría haber hasta 100,000 víctimas del programa RSDL.

“Con una China comunista más agresiva, más dispuesta a detener a ciudadanos extranjeros para obtener lo que quiere, todos los indicadores apuntan a que los extranjeros se convertirán en un objetivo más común del RSDL”, advirtió.


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