Los árboles se ayudan entre sí: descubren una increíble red de supervivencia en el bosque

Por Blanca Téllez - La Gran Época
22 de Agosto de 2019 Actualizado: 22 de Agosto de 2019

Un tronco de árbol que ha permanecido con vida durante mucho tiempo, apenas visible sobre el suelo, se salvó de la muerte en un bosque de Nueva Zelanda gracias a la ayuda de los árboles vecinos que formaron una sorprendente red de colaboración arbórea, cuyo descubrimiento podría cambiar el conocimiento que tenemos sobre los árboles y los bosques.

Sebastian Leuzinger y Martin Bader, dos ecólogos vegetales, caminaban por un bosque de Nueva Zelanda cuando vieron un “extraño” tocón, es decir, el pequeño tronco que sobresalía del suelo, y que aún permanecía con vida, como vestigio visible de un árbol que ya no existe.

“Mi colega Martin Bader y yo nos topamos con este tocón de árbol kauri mientras estábamos de excursión en el oeste de Auckland”, dijo Sebastian Leuzinger, un profesor de la Universidad Tecnológica de Auckland (AUT), como informó el sitio de noticias de la AUT. “Fue extraño, porque a pesar de que el tocón no tenía follaje, estaba vivo”, agregó.

El tronco, o una parte de él, casi la cáscara de lo que fue una parte del tronco de un árbol kauri, no solo permanecía de pie rodeado de algunas de sus raíces expuestas en la superficie y, aunque no tenía hojas ni retoños, aún tenía savia y vida.

Sorprendidos que ese tocón siguiera vivo, los dos investigadores de la AUT decidieron estudiarlo para descubrir cómo esa escueta parte del tronco de lo que antes fuera un árbol, aún podía vivir.

Después de estudiar al tocón, descubrieron que se mantenía con vida al absorber el agua y otros recursos de su entorno. Y que lo hacía a través de sus raíces, que habían formado un sistema de raíces injertadas.

Los investigadores descubrieron que las raíces del tronco se injertaron con las raíces de los árboles vecinos, formando una red de colaboración para la vida, a través de “un acoplamiento hidráulico”.

Eso podría significar que los árboles no son entidades individuales, sino que los bosques son “superorganismos”, es decir, grupos de árboles que interactúan como un todo orgánico. “La idea del superorganismo surge cuando imaginamos que todos los árboles de la misma especie en un bosque están conectados bajo tierra”, agregó Sebastian.

“Pero ¿por qué los árboles verdes mantendrían vivo a su abuelo en el suelo del bosque mientras no parece proporcionar nada para sus árboles anfitriones?”, es algo de lo que Sebastian se pregunta a partir de este descubrimiento.

Luego el investigador expone una posible respuesta: “Las raíces injertadas expanden los sistemas de raíces de los árboles, lo que les permite acceder a más recursos, como agua y nutrientes. También aumentan la estabilidad de los árboles en la pendiente del bosque”.

Durante una sequía, los árboles con menos acceso al agua que estén conectados a otros con más acceso al agua, podrían compartir el agua y aumentar sus posibilidades de supervivencia. Pero también podría facilitar la rápida propagación de enfermedades y la muerte de los árboles, agregó el investigador.

El “acoplamiento de agua entre árboles y tocones vivos (y presumiblemente entre árboles intactos) es un nuevo hallazgo que desafía nuestra visión sobre los árboles como individuos”, le dijo Sebastián a Newsweek.

“Si otras especies muestran un acoplamiento hidráulico tan estrecho, la teoría sobre el suministro de agua de los árboles, la mortalidad de los árboles bajo sequía y la mortalidad de los bosques debe revisarse por completo”, advierte el investigador.

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