Gobierno etíope llama a sus ciudadanos a luchar contra las fuerzas de Tigray

Por Noticia de agencia
10 de agosto de 2021 6:45 PM Actualizado: 10 de agosto de 2021 6:45 PM

El Gobierno etíope hizo un llamamiento este martes a los ciudadanos del país para unirse en la guerra contra las fuerzas de la región norteña de Tigray, contra la que mantiene una ofensiva armada desde principios de noviembre, menos de dos meses después de declarar un alto el fuego unilateral.

«Ahora es el momento adecuado para todos los etíopes capaces que están en edad, de unirse a las Fuerzas de Defensa, las Fuerzas Especiales (regionales) y a las milicias y mostrar vuestro patriotismo», reza un comunicado publicado hoy por la oficina del primer ministro del país, Abiy Ahmed.

El comunicado del Ejecutivo etíope no especifica, sin embargo, de qué manera o cuándo se llevará a cabo el reclutamiento de la población ni tampoco anula de manera explícita el «alto el fuego unilateral humanitario» anunciado el pasado 28 de junio.

La guerra entre el Gobierno central y esta región norteña comenzó el 4 de noviembre de 2020, cuando el Ejecutivo del primer ministro etíope, Abiy Ahmed, lanzó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT) -que gobernaba la región hasta entonces- tras una escalada de las tensiones políticas durante los meses precedentes y en represalia por un ataque contra una base militar federal.

Aunque el Ejército se retiró tras el alto el fuego de finales de junio de varias ciudades -incluida la capital regional, Mekele-, las fuerzas de la región vecina de Amhara, que habían anexionado de facto durante el conflicto el oeste de Tigray -sobre el que reclaman su derecho histórico-, permanecieron sin moverse.

Durante las últimas semanas, las unidades tigriñas -agrupadas en las Fuerzas de Defensa de Tigray (FDT)- han incrementado sus acciones militares para recuperar estos territorios, ganando terreno en el oeste y el sur de la región y volviendo a elevar los niveles de tensión del conflicto.

La guerra se ha expandido también a las regiones de Afar y Amhara, que bordean Tigray, mientras el Gobierno federal viene diciendo durante las últimas semanas que prepara una nueva gran ofensiva sobre las FDT para reforzar la posición amhara.

Según estimaciones de las autoridades locales y de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de las Naciones Unidas, unas 100,000 personas en Amhara (al sur y al oeste) y 70,000 en Afar (este) se han visto desplazadas forzosamente.

Por otro lado, las fuerzas tigriñas tomaron control la semana pasada -sin violencia, por la ausencia de tropas federales- de la Lalibela, ciudad situada en Amhara que alberga las famosas iglesias talladas en la roca declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, según confirmaron a Efe residentes de la localidad.

En su comunicado, el Ejecutivo etíope mantiene las acusaciones de bloqueo humanitario contra el FPLT -algo que organizaciones humanitarias han negado- y sostiene que «se ha hecho evidente que los agricultores tigriñas no podrán cultivar de manera segura a menos que el pueblo de Tigray sea separado para siempre de este grupo terrorista», sin especificar si planea una reactivación de la ofensiva por su parte.

Desde el inicio de la guerra, miles de personas han muerto, cerca de 2 millones se han visto desplazadas internamente en la región y al menos 75,000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.

Además, la ONU alertó a principios de julio de que ya hay unas 400,000 personas en condiciones de hambruna en Tigray y otras 1.8 millones al borde de ella.


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