Mueren 13 militares estadounidenses por explosiones en Afganistán y Biden promete represalias

Por The Epoch Times
27 de agosto de 2021 5:43 AM Actualizado: 27 de agosto de 2021 10:39 AM

Trece miembros del servicio activo de Estados Unidos murieron en un ataque terrorista con explosivos fuera del aeropuerto de Kabul, Afganistán, el 26 de agosto.

Un informe inicial de los funcionarios del Pentágono indica que 11 marines y un médico de la Armada forman parte de los fallecidos. Otro miembro del servicio activo murió horas después, según The Associated Press. Al menos otros 18 militares resultaron heridos y según los funcionarios, el número podría aumentar.

Los militares fallecidos son las primeras víctimas entre las fuerzas de combate estadounidenses en Afganistán, desde febrero de 2020.

El grupo ISIS reivindicó el ataque, jactándose de que un terrorista suicida «logró penetrar todas las fortificaciones de seguridad» puestas por las fuerzas estadounidenses y talibanes.

El terrorista de ISIS «logró llegar a una gran reunión de traductores y colaboradores del ejército estadounidense y luego detonó su cinturón de explosivos», dijo el grupo en una declaración. El atacante pudo acercarse a menos de cinco metros de las tropas estadounidenses en una puerta este del aeropuerto, añadió. Otra explosión impactó un hotel cercano, dijo el Pentágono.

Pertenencias de afganos que esperaban ser evacuados se ven en el lugar de dos atentados suicidas en el aeropuerto de Kabul el 27 de agosto de 2021. (Wakil Kohsar/AFP vía Getty Images)

El 26 de agosto, el presidente Joe Biden indicó desde la Casa Blanca que Estados Unidos atacará a ISIS en represalia por los atentados.

«A los que llevaron a cabo este ataque, así como a cualquiera que desee el mal a Estados Unidos, sepan esto: No perdonaremos. No olvidaremos. Les perseguiremos y les haremos pagar. Yo defenderé nuestros intereses y nuestro pueblo con todas las medidas a mi alcance», dijo Biden en un discurso sobre el ataque, dirigiéndose a la nación.

El presidente ordenó a los militares que elaboren planes para atacar a las instalaciones y a los combatientes de ISIS.

«Nosotros responderemos con fuerza y precisión a nuestra hora, en el lugar que elijamos, en el momento que elijamos», dijo Biden.

«Estos terroristas del ISIS no ganarán. Estados Unidos no se dejará intimidar», añadió.

El presidente Joe Biden pronuncia un discurso sobre el ataque terrorista en el aeropuerto internacional Hamid Karzai, y sobre los miembros del servicio estadounidense y las víctimas afganas muertas y heridas, en la Sala Este de la Casa Blanca, Washington, el 26 de agosto de 2021. (Jim Watson/AFP vía Getty Images)

Biden habló unas siete horas después que estallaran las explosiones en el aeropuerto de Kabul, controlado por Estados Unidos. Salvo una breve sesión informativa de un general estadounidense, el presidente y los funcionarios de su administración se mantuvieron en silencio tras el ataque, lo que provocó que algunos destacados republicanos pidieran su dimisión.

El mandatario se describió a sí mismo y a la Primera Dama, Jill Biden, como «indignados» y «desconsolados» por las pérdidas, y añadió que sus corazones están dolidos por las familias que perdieron a sus seres queridos.

El presidente relató cómo su difunto hijo, Beau Biden, murió de cáncer después de servir en el ejército, diciendo que ese tipo de pérdida se siente «como si le absorbiera un agujero negro en medio del pecho».

«Profundas condolencias»

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, expresó a través de una declaración sus «más profundas condolencias» a los seres queridos y a los compañeros de equipo de los fallecidos y heridos en Kabul.

«Los terroristas les quitaron la vida en el mismo momento en que estas tropas intentaban salvar las vidas de otros. Nosotros lloramos su pérdida. Trataremos sus heridas y apoyaremos a sus familias en lo que seguramente será un dolor devastador. Pero, nosotros no nos disuadiremos de la tarea que tenemos entre manos», dijo Austin. «Hacer algo menos —especialmente ahora— deshonraría el propósito y el sacrificio que hicieron estos hombres y mujeres a nuestro país y al pueblo de Afganistán».

Los atentados se produjeron a última hora del 26 de agosto, hora local, en la puerta de la Abadía, situada en la parte oriental del aeropuerto, o cerca de ella. Una bomba estalló en la puerta antes de que al menos otro artefacto explotara cerca del Hotel Baron, situado a poca distancia.

Las fotografías mostraron a personas lesionadas y ensangrentadas, con decenas de afganos entre los heridos o muertos.

Funcionarios de salud de Kabul dijeron que al menos 60 civiles afganos murieron en el ataque, informó Reuters.

Familiares cargan en un coche el féretro de una víctima de los dos atentados suicidas del 26 de agosto, que mataron a decenas de personas, entre ellas 13 soldados estadounidenses, a las afueras del aeropuerto de Kabul, en un hospital gestionado por la ONG italiana Emergency en Kabul, el 27 de agosto de 2021. (Aamir Qureshi/AFP vía Getty Images)

El mundo observa

Otros líderes mundiales advirtieron que la situación en el aeropuerto es peligrosa e inestable, mientras faltan apenas unos días para que Estados Unidos retire el resto de sus tropas.

«Las próximas horas seguirán siendo extremadamente peligrosas en Kabul y en el aeropuerto», dijo el presidente francés Emmanuel Macron a los periodistas durante una visita a Irlanda.

El grupo terrorista ISIS publicó una fotografía de un hombre que, según ellos, llevó a cabo uno de los atentados suicidas. También describió las explosiones como un objetivo contra las fuerzas estadounidenses y sus «espías».

Además amenazó con nuevos atentados.

Aunque se están investigando las circunstancias exactas del atentado, el entendimiento preliminar de la explosión inicial es que un terrorista suicida llegó a la puerta antes de activar la bomba.

Las tropas estadounidenses están en posición en las puertas para investigar a las personas que intentan pasar. La investigación incluye la comprobación de si hay bombas u otras armas.

«No hay nada que sustituya a un hombre o mujer joven, un joven hombre o mujer de Estados Unidos que esté ahí de pie realizando un registro de esa persona antes de dejarla pasar», dijo el general Kenneth McKenzie, jefe del Comando Central de Estados Unidos.

Antes de que estallara la primera bomba, 104,000 personas habían atravesado las puertas del aeropuerto internacional Hamid Karzai, de Kabul. Muchos de ellos eran afganos que huían del país tras haber ayudado a las tropas estadounidenses durante la guerra que duró décadas.

Los talibanes han estado registrando a las personas en sus puestos de control antes de dejarlas pasar al aeropuerto, pero a veces esos registros no son exhaustivos.

Estados Unidos empezó a controlar el aeropuerto alrededor de la fecha en que los talibanes tomaron el país. Es el único territorio que el ejército estadounidense controla en este período en Afganistán, antes de la retirada prevista para el 31 de agosto.

«En este momento, nuestro objetivo es asegurar que no se produzca otro ataque de esta naturaleza, ya que como saben, el patrón suele ser el de ataques múltiples», dijo McKenzie.

Los talibanes, que tomaron el control de Afganistán a mediados de julio, cooperaron con las tropas estadounidenses para llevar a cabo las evacuaciones masivas en el país. No hay indicios de que los talibanes hayan participado en el atentado o hayan permitido que se produjera, dijo Biden, haciéndose eco de los comentarios del general McKenzie.

Nuevas explosiones sacudieron el aeropuerto de Kabul a fines del 26 de agosto. Un portavoz de los talibanes dijo que las explosiones fueron provocadas por las fuerzas estadounidenses «para destruir su equipo», lo que avivó el temor a que los militares se retiren antes del plazo fijado por Biden, el 31 de agosto.

Sin embargo, el presidente Biden dijo que el plan a partir de ahora, es permanecer hasta la fecha límite.

La gente sigue necesitando ayuda para escapar del país, incluidos los estadounidenses, dijo Biden. «Los militares han llegado a la conclusión de que eso es lo que debemos hacer. Yo creo que tienen razón. Creo que tienen razón», añadió.

Con información de Zachary Stieber.


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo click aquí


 

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.