Casi el 50% de las 80,000 pequeñas empresas dicen que no sobrevivirán a la actual situación económica

Muchas dijeron que tendrían que cerrar sus puertas porque no pueden reducir más los costos

Por Mary Prenon
12 de julio de 2024 6:36 PM Actualizado: 12 de julio de 2024 6:36 PM

Una nueva encuesta realizada a 80,000 pequeñas empresas reveló que el 48.6 por ciento cree que no sobrevivirá a las actuales condiciones económicas de Estados Unidos.

Realizada por RedBalloon y Public Square, la encuesta también indicaba que el 22.4 por ciento de los encuestados afirmaba que su empresa «definitivamente no» sobreviviría a la continua inflación, mientras que el 26.2 por ciento indicaba que su empresa «probablemente» no lo lograría.

En la encuesta, realizada entre el 30 de abril y el 10 de mayo, participaron 80,000 pequeñas empresas de menos de 500 empleados de todo el país. Entre los encuestados había minoristas, restaurantes, proveedores de servicios y personas de la industria hotelera.

En respuesta a las preguntas sobre qué cambios tendrían que hacer los empresarios para mantenerse a flote, muchos afirmaron que simplemente tendrían que cerrar sus puertas porque no pueden reducir más los costos. Otros afirmaron que se verían obligados a recortar costos al mínimo, mientras que el resto dijo que podrían verse obligados a cerrar hasta la mitad de sus locales.

Andrew Crapuchettes, fundador y CEO de RedBallon, una bolsa de empleo nacional declaró a The Epoch Times que el problema comenzó con los cierres obligatorios de COVID-19 en 2020.

«Cuando no eres Amazon, los resultados son devastadores», dijo. «Ahora, con una inflación en puerta, impuestos cada vez más altos y un mercado laboral tan ajustado, no es de extrañarse que tantas empresas se encuentren luchando por sobrevivir».

Una de las estadísticas más sorprendentes es que el 80% de los propietarios de pequeñas empresas afirman que los precios de sus proveedores han aumentado en los últimos 30 días, lo que supone el octavo mes consecutivo del aumento de precios de los proveedores.

Otros resultados clave de la encuesta muestran que cuatro de cada diez propietarios de pequeñas empresas afirman haber tenido que retrasar el pago de facturas este año para gestionar el flujo de efectivo. Más de seis de cada 10 creen ahora que la economía estadounidense se encamina hacia la estanflación, en la que los precios continúan subiendo mientras la economía no crece o incluso entra en recesión. «Ha sido un camino difícil para las pequeñas empresas estadounidenses», añadió el Sr. Crapuchettes. «Las pequeñas empresas son el alma de nuestra economía».

Vera Balic y su marido Chris Jordan son propietarios de Houston Fast Track, en Texas, desde 1992. Este negocio familiar de ocio ofrece karts, máquinas recreativas, campo de golf, láser tag y fiestas infantiles. Una de sus mayores preocupaciones es encontrar empleados de calidad.

La pareja se preocupa constantemente por mantener la pequeña empresa a flote, mientras compite por los trabajadores con grandes empresas como Amazon u otros almacenes. «Pagamos muy bien para nuestro sector, pero algunas de estas grandes empresas pueden pagar mucho más, y siempre nos encontramos con que nos falta personal», explica Balic a The Epoch Times. «Muchos de nuestros empleados ya tienen un segundo empleo, y con el aumento de los alquileres y el costo de vida, también tienen dificultades».

El alquiler de la empresa de dos acres y 10,000 pies cuadrados ha pasado de 900 dólares al mes hace 32 años a 9045 dólares en la actualidad. Además, tienen que hacer frente a los gastos añadidos del mantenimiento de sus juegos y equipos.

«Cada vez que tengo que pedir algo, tengo que calcular cuánto más tendremos que cobrar a los clientes para cubrir nuestros gastos, pero sin que se queden sin dinero», explica Balic. «Tenemos que ser capaces de arreglar algunos de los juegos de arcade más antiguos porque comprar nuevos suele costar el doble ahora».

Aunque el negocio se mantiene estable, Balic informó de un descenso del 13 por ciento  en los ingresos con respecto al año pasado por estas fechas. «Sin duda tiene que ver con la economía, y es frustrante cuando apenas consigues sobrevivir», afirma.

La continua tasa de inflación genera incertidumbre en Houston Fast Track. «Llevamos tantos años en este negocio que conocemos las tendencias del sector y sabemos que debemos hacer para salir adelante», afirma Balic. «Ahora mismo, todo depende de poder encontrar empleados para cubrir todos los turnos. Puede que tengamos que recortar fiestas ahora, si no tenemos a nadie disponible para trabajar». Su plantilla actual incluye un total de 30 empleados a tiempo completo y parcial.

Desde principios de 2024, los informes publicados han enumerado algunos de los principales minoristas del país que se han visto obligados a cerrar varios de sus locales, debido al aumento de los costos y a la inestabilidad de los ingresos. Entre ellos se encuentran los restaurantes Red Lobster, Cracker Barrel, TGI Fridays, Applebee’s, Outback Steakhouse y Denny’s. Grandes minoristas, como Best Buy, Macy’s, Rue 21, CVS, Dollar Tree, 7-Eleven, Sam Ash Music y otros, también han cerrado las puertas de muchas de sus sucursales este año.

Mientras algunos culpan a la «avaricia empresarial» como la razón de la inflación galopante, Balic sostiene que no es el caso de las pequeñas empresas. «Con el aumento de los costos de alquiler, transporte, servicios públicos e impuestos, las empresas tienen que subir los precios para cubrir estos gastos y llegar a fin de mes», explica.

Allan Garfinkle, presidente de Crestmont Capital en Orange County, California, junto con una plantilla de 25 empleados, ayuda a financiar pequeñas empresas en todo el país. La empresa se especializa en compañías con ingresos anuales inferiores a 30 millones de dólares, con una media de entre 2 y 5 millones de dólares y menos de 10 empleados. «El sector del transporte por carretera se ha visto muy afectado», declaró a The Epoch Times. «Les ha resultado muy difícil sobrevivir en esta economía».

El Sr. Garfinkle culpa a demasiados componentes reguladores, a un impulso para favorecer a las grandes empresas y al disparado costo del combustible. «Me preocupa el trato que reciben los propietarios de pequeñas empresas», afirmó. Como ejemplo, se refirió a una reciente ley de California que ahora exige a las empresas que contratan a contratistas independientes que los reclasifiquen como empleados. Mientras que algunos argumentan que ahora se crea una igualdad de condiciones y se proporciona un salario mínimo, prestaciones y beneficios adicionales, otros sostienen que se traduce en una pérdida de flexibilidad para los trabajadores reclasificados y que esos costos de reclasificación podrían aumentar los precios para los consumidores.

«Esta ley de California podría ser un anticipo de lo que está por venir para el resto de la nación», añadió el Sr. Garfinkle. «Quieren que todo el mundo trabaje para una gran corporación, y esto podría acabar con los contratistas independientes».

También cuestiona una nueva ley de California que entró en vigor este mes de abril y que exige que todos los empleados de comida rápida cobren al menos 20 dólares la hora. «Esto provocará que incluso la comida asequible sea más cara, por lo que mucha gente dejará de a comer fuera de casa».

Garfinkle teme que no haya lugar para las pequeñas empresas en el futuro, si el clima político sigue igual. «Ahora mismo es muy peligroso, y creo que nos está llevando por un camino que este país no está destinado a seguir», afirmó.

El Sr. Garfinkle dijo que su negocio probablemente sobrevivirá, porque está considerando trasladarlo a Dallas a finales de año.


Únase a nuestro canal de Telegram para recibir las últimas noticias al instante haciendo clic aquí


Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.