Departament de Estado de EE. UU. pide a regímenes opresores que dejen de perseguir a periodistas

Por FRANK FANG
02 de Noviembre de 2020
Actualizado: 02 de Noviembre de 2020

El Departamento de Estado de EE.UU. pidió a los gobiernos el lunes 2 de noviembre abolir las leyes y prácticas que limiten la libertad de prensa, recordando el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra los Periodistas.

“En muchos lugares los periodistas que cumplen esta necesaria función se arriesgan a sufrir ataques de regímenes autoritarios y organizaciones criminales que tratan de reprimir la libertad de prensa y la libertad de expresión”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus, en una declaración emitida el 1 de noviembre.

“Más de 1500 periodistas han sido asesinados en todo el mundo desde el cambio de siglo y en más del 85 por ciento de los casos los asesinos quedaron impunes”, añadió.

Ortagus mencionó a tres países sobre cómo fallaron en mantener la libertad de prensa en medio de la pandemia causada por el virus del Partido Comunista Chino (PCCh), comúnmente conocido como el nuevo coronavirus.

“Durante la pandemia de COVID-19, los gobiernos autoritarios de China, Venezuela, Irán y otros países utilizaron el COVID-19 como excusa para amenazar, detener y atacar a los periodistas”, declaró Ortagus.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 2 de noviembre como el Día Internacional para Acabar con la Impunidad de los Crímenes contra los Periodistas al aprobar una resolución en diciembre de 2013. La resolución hizo un llamado a los estados miembros de la ONU a prevenir la violencia contra los trabajadores de los medios de prensa y a “promover un ambiente seguro y habilitante para que los periodistas realicen su trabajo de manera independiente y sin interferencias indebidas”.

El secretario de Estado Mike Pompeo aprovechó la ocasión para hacer un llamado en Twitter a “todos los gobiernos para que investiguen y reparen” los crímenes a los que se enfrentan los periodistas, ya que con frecuencia son “amenazados, atacados o asesinados, crímenes que a menudo quedan impunes”.

Desde que el virus del PCCh apareció en la ciudad china de Wuhan a fines del año pasado, el régimen chino reprimió a los médicos denunciantes, los periodistas nacionales y los académicos, en un esfuerzo por controlar el discurso sobre la pandemia y evitar que los ciudadanos expongan la verdadera escala del brote dentro de China.

Cuatro periodistas nacionales —Chen Qishui, Fang Bin, Li Zehua y Zhang Zhan— documentaron lo que estaba ocurriendo sobre el terreno en Wuhan antes de desaparecer. El paradero de Chen, Fang y Li sigue siendo desconocido.

El 17 de septiembre, el artista marcial chino, Xu Xiaodong, dijo a través de YouTube que Chen estaba bajo una estrecha vigilancia de una agencia del gobierno chino pero que gozaba de buena salud, sin embargo no dio detalles sobre cómo conocía la información. Chen desapareció en febrero.

A principios de octubre, el director del grupo de derechos humanos China Humanitaria, con sede en Estados Unidos, Wang Jianhong, dijo a la emisora de radio estadounidense Sound of Hope (Sonido de la Esperanza), que Zhang, quien está detenida desde junio, estaba siendo sometida a alimentación forzada en el centro de detención del nuevo distrito de Pudong, situado en Shanghai.

Las autoridades la torturaron después de que ella se declarara en huelga de hambre para protestar contra la acusación de haber cometido un delito con su reportaje en Wuhan, dijo Zhang. Ella desapareció por primera vez en mayo y más tarde se confirmó que había sido arrestada bajo el cargo de “provocar peleas y buscar problemas”.

Wang dijo que el caso de Zhang fue enviado a un tribunal local el 18 de septiembre.

El 30 de octubre, Radio Free Asia (RFA) informó que Zhang había estado en huelga de hambre durante más de cinco meses. Además, uno de los abogados defensores de la periodista, Wen Yu, dejó de representar a su cliente después de recibir mucha presión de las autoridades chinas, según RFA.

Actualmente, más de 900 personas han firmado una petición online pidiendo su liberación.

La organización sin fines de lucro Reporteros Sin Fronteras (RSF), con sede en París, clasificó a China en el puesto 177 en términos de la libertad de prensa de 2020, por delante de sólo tres países: Eritrea, Turkmenistán y Corea del Norte.

En diciembre de 2019, el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), organización sin fines de lucro con sede en Estados Unidos, publicó un informe en el que afirmaba que China, Turquía, Arabia Saudita y Egipto son los países “con más periodistas encarcelados en el mundo”.

De acuerdo al informe del CPJ, al menos 48 periodistas estaban presos en China en 2019.

Siga a Frank en Twitter: @HwaiDer


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


A continuación

Cómo el régimen comunista negó la responsabilidad de todas sus masacres

TE RECOMENDAMOS