La Gestapo moderna ha aterrorizado a China durante 21 años

Por qué el 10 de junio es un aniversario solemne y horrible en China
Por Thomas Sterling
10 de Junio de 2020
Actualizado: 10 de Junio de 2020

“Gestapo” significa “Policía Estatal Secreta”.

La Gestapo de la Alemania nazi, que actuaba por encima de la ley y traficaba con la muerte, tiene un primo moderno: la Oficina 610, una fuerza de policía secreta china que vuela por debajo del radar con su sencillo nombre.

Esta oficina 610 mata, aterroriza y le ha quitado la libertad de millones de chinos.

El Partido Comunista Chino (PCCh) actualmente está siendo observado con mayor rigurosidad en todo el mundo debido a la agitación generada por eventos actuales, tales como; la pandemia del virus del PCCh, los movimientos controvertidos hacia Hong Kong y las fricciones con el gobierno de EE.UU.

Exponer el origen y la existencia continuada de esta agencia china puede arrojar luces sobre la verdadera naturaleza del PCCh.

Creación de la oficina secreta 610

Hace 21 años, en China, se estaba gestando una tormenta, una tormenta que cambiaría directamente el mundo para millones de personas e indirectamente para muchas más.

Habían pasado 10 años desde la masacre de la Plaza Tiananmen del 4 de junio, pero el régimen ahora planeaba una campaña que tendría consecuencias aún más mortales que esa brutal masacre de 1989.

El principal líder del PCCh en ese momento, Jiang Zemin, estaba agitado y celoso de un grupo en la sociedad china que constaba de 70 millones a 100 millones de personas. ¿Estaban estas personas conspirando contra el partido? ¿Eran disidentes francos? ¿Abogaban por algo peligroso para la salud y la estabilidad de la sociedad?

No tenían ninguna de las intenciones anteriormente mencionadas. Eran meditadores que aspiraban a vivir todos los días según los principios de verdad, benevolencia y tolerancia. Eran practicantes de la disciplina espiritual Falun Gong. Solo pedían que se les permitiera practicar pacíficamente y continuar mejorando su salud, sus familias, sus escuelas y sus lugares de trabajo mientras vivían de acuerdo con esos principios.

En la lógica retorcida de Jiang, decenas de millones de meditadores respetuosos de la ley, pacíficos y saludables representan una amenaza. Entonces ordenó la formación de un grupo líder de altos funcionarios del PCCh para manejar este “problema” y, junto con él, una oficina secreta para implementar una devastadora campaña de persecución.

La oficina secreta se formó el 10 de junio de 1999, y de ahí su nombre: Oficina 610.

Jiang ordenó: “Acabar con la reputación, quebrar financieramente y destruir físicamente” a los practicantes de Falun Gong

Desde entonces, los practicantes de Falun Gong han soportado lo que algunos estudiosos han llamado un “genocidio frío“.

La Gestapo de China

“La oficina 610 es como la Gestapo de Hitler”, dijo Guo Guoting, un abogado chino de derechos humanos en el exilio, durante una entrevista con el Centro de Información de Falun Dafa. “Son poderosos [la oficina 610] y obtuvieron suficiente apoyo financiero del gobierno, así que… controlan en secreto a todos los practicantes de Falun Gong en sus áreas locales”.

Al igual que la Gestapo, la Oficina 610 tiene la tarea de eliminar a las personas que pertenecen a grupos no deseados por el dictador reinante.

Tal como lo hacía la Gestapo, la Oficina 610 da órdenes a las instituciones para que realicen brutales torturas psicológicas y físicas. El personal de la Oficina 610, a veces, también lleva a cabo las torturas personalmente.

Al igual que la Gestapo, la Oficina 610 no es una fuerza policial que protege, sirve a las personas o brinda seguridad a las personas. Es una fuerza de “seguridad” que usa la violencia y la crueldad solo para destruir a los ciudadanos.

Como la Gestapo, la Oficina 610 es responsable de matar sin rendir cuentas ante ninguna autoridad reconocida. Pueden, y lo hacen, desaparecen a las personas sin dejar rastro.

Al igual que la Gestapo, la oficina 610 opera fuera de las estructuras legales y judiciales. A veces, en realidad controla las estructuras legales y judiciales, por lo que está realmente por encima de la ley.

Eliminando y torturando a grupos inocentes

“Los modelos de represión política y religiosa en China han evolucionado en las últimas dos décadas”, dijo Sarah Cook, analista de investigación senior para China en Freedom House, una ONG con sede en Estados Unidos.

“La persecución a Falun Gong ha ayudado al PCCh a crear un nuevo libro de jugadas para perseguir a otros grupos”, dijo Cook.

Las tácticas de vigilancia empleadas inicialmente por la Oficina 610, como las bases de datos de individuos seleccionados, ahora también se usan en otros segmentos específicos de la población china, o incluso en extranjeros que visitan China.

La creación de la Oficina 610 por el PCCh en 1999 es un ejemplo del mismo tipo de “maniobras políticas y legales” que actualmente están aplicando en Hong Kong, dijo Cook.

El régimen chino promulgó recientemente una ley de seguridad nacional para Hong Kong, evitando la propia legislatura de la ciudad, con el propósito de castigar las actividades que Beijing considera relacionadas con la secesión, el terrorismo y la subversión.

Además, la Oficina 610 fue una de las primeras entidades en China en realizar espionaje sistemático a los practicantes de Falun Gong en otros países, extendiendo así la persecución y el acoso a los practicantes de Falun Gong fuera de China.

La Oficina 610 supervisa la tortura de un número desconocido de practicantes de Falun Gong en cárceles, prisiones, hospitales, campos de trabajo y otros centros de detención. Se basa en todos los métodos conocidos de tortura, tanto antiguos como modernos. Sacar las uñas, forzar la alimentación de excrementos humanos, obligar a las personas a ponerse en cuclillas durante horas o días sin parar mientras les vierten agua fría, abuso sexual de muchos tipos, inyecciones con drogas psicotrópicas: estos son solo algunos métodos de tortura manejados por la oficina 610 o por aquellos bajo su control.

Nadie sabe la verdadera cantidad de personas asesinadas por tortura y abuso, pero ciertamente sobrepasan las 4363 muertes confirmadas y catalogadas por Minghui.org, un sitio web con sede en EE.UU. que rastrea la persecución en China. Basado en entrevistas con sobrevivientes y sus familiares, el sitio web documenta métodos de tortura y muchos casos individuales de tortura.

Muerte por sustracción forzada de órganos

Quizás la forma más impactante en que los practicantes de Falun Gong y otros han sido sistemáticamente asesinados, debido a la orquestación de la Oficina 610, es a través de la remoción de órganos mientras todavía están vivos, con el fin de entregarlos para trasplantes. Los riñones, los pulmones, los corazones, las córneas y otros órganos se toman de los prisioneros y se venden a demanda de beneficiarios ricos y de “turistas de trasplantes” extranjeros. La oficina 610 es una de las que obtienen su parte del beneficio de este espantoso comercio.

Investigadores independientes han confirmado que esta sustracción de órganos todavía está ocurriendo, a pesar de las negaciones de PCCh.

El Tribunal de China, un tribunal popular independiente convocado para investigar las denuncias de sustracción forzada de órganos a presos de conciencia en China, celebró audiencias probatorias en Londres en 2018 y 2019. El informe final del Tribunal se publicó el 1 de marzo de 2020, señalando que “la extracción forzosa de órganos ha ocurrido en múltiples lugares de la República Popular China y en múltiples ocasiones durante un período de, al menos, 20 años y continúa hasta la fecha”. También llegó a la conclusión de que los practicantes de Falun Gong eran la principal fuente de órganos para la práctica de sustracción autorizada por el Estado chino.

Una oficina por encima de la ley

La oficina 610 tiene “sucursales en toda China hasta en el pueblo más pequeño”, dijo Cook. Como tal, su influencia y control en todos los niveles en China no tiene precedentes.

Se desconoce la cantidad de personal en la Oficina 610, debido a su naturaleza reservada y al hecho de que el personal de la 610 puede tener múltiples funciones, sirviendo en otros departamentos simultáneamente. Pero el número es relativamente pequeño en comparación con otras agencias del PCCh.

La fuente de su poder no es su tamaño, sino que es responsable solo ante unos pocos funcionarios de alto nivel del PCCh, y que tiene poder sobre cualquier otra estructura burocrática.

“La Oficina 610 tiene el margen de maniobra necesario para atropellar los derechos del pueblo chino”, dijo Cook.

La Oficina 610 le dice a la policía qué hacer con los objetivos, como los practicantes de Falun Gong. ¿Arrestarlos? ¿Torturarlos con porras eléctricas? ¿Permitir visitas? ¿Liberarlos? Todo puede hacerse sólo con la aprobación de los oficiales de la 610. La policía y las prisiones tienen las manos atadas.

¿Hay algún recurso legal? En general, en China, no existe tal cosa, ya que a los tribunales se les dice qué veredictos deben dar por adelantado, independientemente de la evidencia presentada. En el caso de los practicantes de Falun Gong, su destino está determinado por la Oficina 610, y los jueces simplemente transmiten las órdenes que reciben, de acuerdo a muchos relatos documentados por Minghui.org.

Las ramificaciones de esto van mucho más allá de la vida de decenas de millones de practicantes de Falun Gong y de los miembros de otros grupos perseguidos por el régimen chino.

“La existencia, creación y funcionamiento de la Oficina 610 socava fundamentalmente el estado de derecho en China”, dijo Cook.

“La oficina 610 es la mancha negra en la pared blanca del estado de derecho”, agregó. “No se puede tener el estado de derecho en China mientras exista algo como la Oficina 610”.

Si no se puede confiar en el estado de derecho en China, dijo Cook, eso tiene amplias implicaciones. La seguridad de los alimentos y de los productos, las inversiones, la propiedad intelectual, los derechos de los extranjeros y las empresas conjuntas son solo algunas de las áreas comprometidas, en las que no se puede confiar. Sin un estado de derecho, vivir en China y realizar cualquier tipo de negocio con entidades chinas terminan siendo actividades de alto riesgo.

Sofisma de distracción

La Gran Época informó que la Oficina 610 pudo haber sido disuelta. En realidad, los nombres han cambiado, pero los jugadores son los mismos. El PCCh está jugando un sofisticado juego de ¿dónde está la bolita?, una artimaña para distraer o despistar a la gente.

Está claro que, independientemente de los nombres o títulos que hayan cambiado, las funciones de la Oficina 610 continúan con toda su fuerza.

Los mismos grupos de personas continúan siendo perseguidos.

Todavía se están asignando fondos para actividades de persecución.

Continúa el mismo estatus de los perseguidores por encima de la ley.

Como podemos ver, con la presión ejercida hacía Hong Kong y los llamados campos de reeducación para los musulmanes uigures en Xinjiang, el legado de la Gestapo de China continúa construyéndose.

Tal vez algún día la magnitud de las fechorías de la Oficina 610 será tan conocida como la de la Gestapo.

Las opiniones expresadas en este artículo son las opiniones del autor y no reflejan necesariamente las opiniones de La Gran Época.


Apoye nuestro periodismo independiente donando un “café” para el equipo.


Relacionado

Condena internacional a la sustracción de órganos a practicantes de Falun Dafa en China

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no necesariamente reflejan las opiniones de La Gran Época

Done a The Epoch Times

Cómo puede usted ayudarnos a seguir informando

¿Por qué necesitamos su ayuda para financiar nuestra cobertura informativa en Estados Unidos y en todo el mundo? Porque somos una organización de noticias independiente, libre de la influencia de cualquier gobierno, corporación o partido político. Desde el día que empezamos, hemos enfrentado presiones para silenciarnos, sobre todo del Partido Comunista Chino. Pero no nos doblegaremos. Dependemos de su generosa contribución para seguir ejerciendo un periodismo tradicional. Juntos, podemos seguir difundiendo la verdad.

TE RECOMENDAMOS