Miembros del equipo de Mueller «bromearon» sobre borrar datos de teléfonos, dice agente del FBI

Por Ivan Pentchoukov
25 de septiembre de 2020 4:15 PM Actualizado: 25 de septiembre de 2020 4:15 PM

Los agentes que trabajaron en la investigación de Robert Mueller, sobre Rusia bromearon sobre limpiar sus teléfonos celulares, según un agente del FBI que trabajaba para el fiscal especial.

El agente del FBI, William Barnett, dijo a los investigadores del gobierno la semana pasada que escuchó a otros agentes del FBI en la oficina del asesor especial (SCO) «hablar cómicamente sobre borrar teléfonos celulares», según un resumen de la entrevista publicado como parte de los procedimientos judiciales en el caso que involucra al exasesor de seguridad nacional, Michael Flynn.

“Barnett tenía un teléfono celular emitido por la SCO que no ‘borró’. Barnett escuchó a otros agentes hablar ‘cómicamente’ sobre borrar los datos de teléfonos celulares, pero no era consciente que alguno ‘limpiaría’ sus teléfonos celulares otorgados”, dice el resumen (pdf).

El FBI y el DOJ no respondieron a una solicitud de comentarios.

Los registros de la SCO publicados a inicios de este mes muestran que al menos 22 teléfonos pertenecientes a miembros del equipo de Mueller fueron borrados antes de ser revisados ​​para los registros. Los empleados proporcionaron dudosas excusas para borrar sus teléfonos, como hacerlo «accidentalmente» o porque olvidaron sus contraseñas. Dos empleados afirmaron que sus teléfonos se borraron solos.

Además de los 22 dispositivos cuyos datos fueron borrados, 44 teléfonos contenían cero registros al momento de ser revisados ​​por un oficial de registros asignado para el equipo de Mueller. Otros cinco teléfonos SCO contenían solo un registro cada uno, y cuatro tenían menos de 10 registros por dispositivo, según el registro que mantuvo el oficial de registros durante más de 20 meses.

La escasez de registros en los teléfonos móviles es extraordinario considerando el enorme alcance de la investigación. La OCS entrevistó a aproximadamente 500 testigos, emitió 2800 citaciones y obtuvo 500 órdenes de registro.

El senador Ron Johnson (R-Wis.) solicitó que la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia investigue la limpieza de los dispositivos. Barnett podría ser visto como testigo en la investigación si pudiera nombrar a los agentes que bromearon acerca de borrar los datos de sus dispositivos.

El equipo de Mueller utilizó al menos 92 teléfonos en el transcurso de su investigación de 22 meses de la presunta colusión entre la campaña de Trump y Rusia. El asesor especial concluyó la investigación sin haber encontrado pruebas de colusión.

En su entrevista de la semana pasada, Barnett dijo a los investigadores que el enjuiciamiento de Flynn por parte de la SCO era un medio para «atrapar a Trump». Barnett describió su propia frustración con la investigación, así como con la agresiva campaña de los abogados de la SCO para encontrar evidencia de irregularidades por parte del presidente Donald Trump o sus colaboradores. Barnett finalmente pidió que lo retiraran del caso porque estaba seguro de que se convertiría en el objetivo del escrutinio del inspector general, según el resumen de la entrevista.

De los 92 iPhones particulares utilizados por el equipo de Mueller, solo 12 fueron registrados con una cantidad significativa de archivos al momento de ser revisados.

Dos miembros destacados del equipo de Mueller, la abogada del FBI Lisa Page y el subdirector adjunto Peter Strzok, mencionaron que enviaron y borraron mensajes de iMessage de sus iPhones del SCO en más de una ocasión.

«Clear imsg…», escribió Strzok a Page el 5 de junio de 2017 y nuevamente el 8 de junio.

El oficial de registros, que no está identificado en los documentos, señaló que el teléfono de Strzok no contenía «textos, notas o recordatorios sustantivos». El teléfono de Page desapareció en circunstancias cuestionables después que ella dejó el equipo de Mueller. Cuando se logró recuperar más de un año después, el dispositivo ya estaba borrado.

Los iPhones que no tenían registros pertenecían a algunos de los miembros clave del equipo de asesores especiales, entre ellos al propio Mueller, al asesor especial adjunto Aaron Zebley, al abogado del FBI Kevin Clinesmith y Andrew Weissman, un fiscal.

Clinesmith se declaró culpable en agosto de un cargo de declaración falsa en relación con un correo electrónico que falsificó mientras se desempeñaba como el abogado principal del FBI asignado a la SCO. Manipuló el correo electrónico como parte del proceso de preparación de una demanda de corte secreta para una orden de vigilancia a un exasesor de campaña de Trump.

Clinesmith, Page y Strzok formaban parte de un grupo de funcionarios que utilizaron dispositivos emitidos por el gobierno para expresar un intenso sesgo contra Trump mientras investigaban al presidente y a sus colaboradores. Los mensajes de la triada ofrecieron al público una visión extraordinaria de la naturaleza de la investigación y ahora plantean preguntas sobre por qué docenas de otros teléfonos del equipo de Mueller aparecieron con datos borrados o sin registros.

Strzok, quien mantuvo una relación extramatrimonial con Page, habló de evitar que Trump se convirtiera en presidente, mencionó una «póliza de seguro» en caso de que Trump ganara las elecciones, y reflexionó sobre el impeachment en el momento en que se unió al equipo de Mueller. Clinesmith escribió que estaba «devastado» después de la victoria electoral de Trump y que su «nombre está en todos los documentos legales que investigan al equipo [de Trump]».

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